Modernizar las redes para el Mundial 2026 trae ventajas de negocio
Renovar la infraestructura de red, adoptar Wi-Fi de nueva generación y usar modelos de servicios administrados permitirá a las empresas aprovechar las oportunidades que se presenten con la llegada de millones de visitantes por el Mundial de Fútbol 2026.
Con la expectativa de recibir más de 5,5 millones de visitantes por el Mundial de Fútbol 2026, la conectividad en México se convierte en un factor crítico para la experiencia del usuario y la continuidad operativa de los negocios.
El evento deportivo está acelerando decisiones que muchas organizaciones habían postergado, como la renovación de la infraestructura de red, la adopción de Wi-Fi de nueva generación y la evolución hacia modelos de servicios administrados. “El Mundial ya está muy cerca y muchos negocios están evaluando cómo prepararse para atender a miles de personas conectadas al mismo tiempo. La conectividad dejó de ser solo un servicio adicional y hoy forma parte de la experiencia del cliente”, explicó Marco González, BDM de TP-Link.
Más allá de ofrecer acceso a internet, desde la empresa de redes empresariales Omada by TP-Link indicaron que la tendencia apunta a las infraestructuras de red administrables, escalables y preparadas para los próximos cinco a siete años, así como a tecnologías como Wi-Fi 6 y Wi-Fi 7, que se están consolidando como el nuevo estándar en proyectos donde la densidad de usuarios, la experiencia digital y la continuidad del servicio son críticas.
“El cambio no es solo tecnológico, es estratégico. Es decir, invertir hoy en conectividad permite a los negocios absorber la demanda del Mundial y, al mismo tiempo, quedar preparados para el crecimiento futuro sin tener que reinvertir en el corto plazo”, explicó González. “Incluso proyectos de gran escala, como aeropuertos y otros centros de transporte de pasajeros, ya están migrando a esquemas avanzados de conectividad, lo que confirma la relevancia del momento”, añadió.
Para el ejecutivo, el escenario abre una ventana de oportunidad para los integradores, quienes pueden evolucionar hacia proyectos de valor agregado que incluyan diseño, implementación y administración continua de las redes. Adicionalmente, dijo, modelos como pólizas de servicio, gestión remota y esquemas tipo “Wi-Fi como servicio” permiten generar ingresos recurrentes y relaciones de largo plazo con los clientes.
“Ya no se trata solo de vender equipos. El integrador puede ofrecer tranquilidad operativa al negocio ofreciendo monitoreo, actualizaciones, soporte y evolución tecnológica constante. Esto cobra especial relevancia para empresas que no cuentan con personal interno de TI, pero requieren redes robustas y confiables. Además, la convergencia con otras tecnologías como videovigilancia IP permite ofrecer soluciones integrales que fortalecen la seguridad, la operación y la experiencia del usuario en un solo proyecto”, explicó el BDM de TP-Link.
Del lado empresarial, la modernización de la infraestructura también habilita nuevas formas de monetización y conocimiento del cliente a través de plataformas de Wi-Fi marketing que permiten integrar autenticación de usuarios, segmentación de red y estrategias de comunicación directa con los visitantes.
“El Mundial ya está encima. En cuestión de meses, hoteles, bares, restaurantes y recintos deberán estar preparados para atender a miles de usuarios conectados de forma simultánea, con estabilidad, seguridad y velocidad”, concluyó Marco González.
Alta demanda en conectividad y colaboración
Frente a la esperada saturación del entorno digital por la alta demanda de conectividad y colaboración, las redes 5G y las soluciones en la nube serán herramientas clave para asegurar la operación diaria del sector empresarial, señalaron desde Ikusi. La combinación de trabajo remoto, múltiples dispositivos y conexiones desde ubicaciones diversas eleva significativamente la exigencia sobre las infraestructuras tecnológicas.
"El Mundial de Fútbol es un escenario que exige lo mejor de las redes empresariales. Cuando los colaboradores se conectan desde casa, aeropuertos o espacios públicos, la nube se convierte en la única oficina verdaderamente omnipresente. No se trata de improvisar, sino de contar con plataformas resilientes que aseguren el trabajo fluido sin importar desde dónde se conecten", comentó Aurelio Sánchez, director de Estrategia y Desarrollo de Productos de Ikusi.
Sánchez destacó que el uso de plataformas en la nube trasciende el simple hecho de permitir el trabajo remoto. "Durante los Juegos Olímpicos de Tokio o el Mundial de Qatar (donde, de acuerdo con datos de la FIFA, más del 63 % de la población mundial interactuó con el evento de manera online), las organizaciones que adoptaron soluciones de colaboración basadas en la nube no solo conservaron su productividad, sino que la incrementaron (…) gracias a herramientas digitales bien implementadas que ofrecen flexibilidad, pero también disciplina operativa, cuando van acompañadas de protocolos de seguridad, monitoreo constante y políticas de uso claramente definidas", apuntó.
El evento también pondrá una gran presión en la infraestructura de red inalámbrica. "5G (…) fue concebida desde su origen para responder a contextos de alta densidad de información. En eventos de esta magnitud, contar con una red capaz de soportar videovigilancia inteligente, transmisiones en tiempo real y automatización en entornos críticos no es un lujo, es una necesidad operativa", afirmó Germán Castillo, gerente de Producto de Ikusi en México.
Estas redes ya han demostrado su eficacia ante altas demandas de conectividad, especialmente en sectores como manufactura, transporte o salud, ya que ofrecen baja latencia, alta confiabilidad y la capacidad de conectar miles de dispositivos simultáneamente. No obstante, Castillo advirtió que su avance en México ha sido limitado por factores regulatorios y falta de inversión.
Ambos expertos coinciden en que la articulación de estas tecnologías permite a las organizaciones diseñar ecosistemas digitales robustos, capaces de operar con agilidad, estabilidad y seguridad incluso bajo condiciones de alta demanda.
“Mientras millones de personas se preparan para seguir el Mundial desde cualquier punto del planeta, las empresas deben anticipar sus propios desafíos. Si bien el torneo durará solo unas semanas, las decisiones tecnológicas que se tomen hoy marcarán el rendimiento de las organizaciones durante muchos años más”, resaltaron.