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Sin liderazgo ni gobernanza, solo 3,8% de empresas logra escalar la IA

La mayoría de las organizaciones opera con pilotos aislados y 40 % reconoce que no cuenta con un caso de negocio claro para justificar su implementación. De hecho, solo 10 % de las iniciativas tiene patrocinio directo de la alta dirección.

El impacto de la inteligencia artificial empresarial sigue limitado por una brecha estructural entre ambición y ejecución, ya que las compañías avanzan más rápido en la adopción de la tecnología que en su capacidad de integrarla en sus modelos operativos. Así lo señala el estudio "Observatorio Agentic AI 2026" elaborado por NTT DATA y CIONET, que analiza el estado de la IA agéntica en Iberoamérica.

La investigación muestra que, en el ecosistema de la IA, la experimentación está creciendo, pero el escalamiento sigue siendo excepcional. La mayoría de las organizaciones se encuentra en una fase intermedia: el 59 % opera con pilotos dispersos, mientras que sólo el 3,8 % ha logrado un despliegue industrial. Esta diferencia no responde a limitaciones tecnológicas, sino a la dificultad para transformar iniciativas aisladas en capacidades organizativas sostenibles.

Uno de los principales frenos que tienen las organizaciones es la falta de una narrativa de negocio clara. El 40 % de los directivos señala que no logra construir un caso económico sólido para la IA, lo que limita su adopción a casos de uso puntuales y dificulta su integración en decisiones estratégicas.

A eso se suma una brecha de liderazgo, pues solo 10 % de las iniciativas cuenta con patrocinio directo de la alta dirección, lo que mantiene a la IA confinada en ámbitos técnicos y reduce su impacto en la transformación del negocio.

En paralelo, las capacidades fundamentales necesarias para esos proyectos aún muestran inconsistencias. Aunque el 80 % de las organizaciones reporta niveles medios o altos de calidad de datos, solo 26 % están preparadas para soportar agentes autónomos a gran escala. La gobernanza también se mantiene como un desafío, pues la gran mayoría de compañías (89 %) presenta niveles básicos o incipientes en la gestión de datos no estructurados.

Tampoco la inversión acompaña la ambición. El 66 % de las empresas destina menos del 5 % de su presupuesto de TI a inteligencia artificial, lo que refuerza la brecha entre el discurso estratégico y la capacidad real de ejecución.

"Las organizaciones no enfrentan un problema de acceso a la tecnología, sino de capacidad para convertirla en una ventaja competitiva. En el caso de la Agentic AI, el reto es aún mayor: no se trata sólo de implementar modelos, sino de rediseñar procesos, fortalecer la gobernanza y construir la confianza necesaria para delegar decisiones en sistemas autónomos. Sólo así será posible traducir la experimentación en impacto real de negocio”, señala Ignacio Romero, socio y líder de Tecnología Digital en NTT Data.

Finalmente, el estudio indica que la diferencia entre las empresas que experimentan con IA y aquellas que logran transformarse no estará determinada por la tecnología disponible, sino por su capacidad para conectar datos, arquitectura, liderazgo y modelo operativo en una misma agenda estratégica.

El "Observatorio Agentic AI 2026" se basa en el análisis de 130 directivos de grandes organizaciones en España y América Latina, y examina estrategia, liderazgo, procesos, gobernanza, arquitectura tecnológica, datos e inversión, ofreciendo una visión integral del grado de madurez de la inteligencia artificial en las empresas.

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