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Nube híbrida por diseño e IA con disciplina, la visión de HPE México
Tras la euforia de la nube pública y el “wow moment” de la IA, las organizaciones mexicanas enfrentan una etapa de madurez forzada: recuperar el control de sus entornos, ordenar sus datos y construir una estrategia híbrida intencional. El reto no es adoptar la tecnología, sino gobernarla.
Cuando Hewlett-Packard se escindió en dos compañías, en 2015, Gustavo Gómez asumió la dirección en México de la organización enfocada en tecnología empresarial, Hewlett Packard Enterprise (HPE). Desde entonces, ha sido testigo de uno de los ciclos más intensos de transformación tecnológica empresarial en el país.
“Hubo una especie de enamoramiento, hasta cierto punto irracional, con cuestiones de nube pública”, recuerda el presidente y director general de HPE México, señalando que muchas empresas se fueron con las promesas de elasticidad, velocidad y costos competitivos, y con expectativas exageradas, sin considerar los efectos más amplios de una migración.
“Fue como un tema de barra libre en una fiesta”, comenta, pues solo con una tarjeta de crédito, cualquier área de negocio podía aprovisionar cómputo o almacenamiento en minutos, sin la autorización ni el control del área de TI. El resultado fue un fenómeno de descontrol en el presupuesto y la gobernanza de la nube.
De la nube por accidente a la nube por diseño
Gustavo Gómez
Tras esa fase, explica Gómez, vino la “cruda”, caracterizada por contratos dispersos, cargas mal asignadas y costos difíciles de justificar. Esto llevó al nacimiento de lo que el ejecutivo denomina una “nube híbrida por accidente”: entornos donde convivían nubes públicas, sistemas legados y cargas críticas internas, pero sin una arquitectura deliberada.
La etapa actual, sostiene, es distinta y más madura: “Entramos en una cuarta etapa en donde las compañías empiezan a querer mantener con intencionalidad, con inteligencia, un ambiente híbrido”. Es a lo que el ejecutivo llama una “estrategia de nube híbrida por diseño”.
El punto de partida de esta estrategia es el inventario, así como la observabilidad y la asignación racional de cargas. Primero hay que entender qué existe; luego, se debe decidir qué cargas permanecen en la nube pública, qué migrar a la nube privada y qué mantener en los sistemas tradicionales. En ese proceso, las herramientas de observabilidad y orquestación se vuelven críticas.
Los clientes, dice el ejecutivo, piden ayuda para salir del desorden que tienen con la nube híbrida para tener un ambiente que sea híbrido por diseño, y no accidental, con orden y control. “Esto ya no es un buffet. Si vas a consumir, te va a costar y ahí te va el cargo”, indica Gustavo Gómez, y comenta que, en este punto, la conversación deja de ser técnica para convertirse en financiera, con conceptos como show back, charge back y TI como centro de servicios, sujeto a competencia interna y externa.
Redes para IA e IA para redes
Toda esta complejidad aumenta con la inteligencia artificial. Gómez cuenta que los clientes mexicanos llegan con una demanda concreta con respecto a la IA: infraestructura preparada para las cargas de IA.
“Me piden una infraestructura de redes que me permita construir el centro de datos necesario para alojar cargas ahora de inteligencia artificial, que son significativamente diferentes a las cargas tradicionales”, señala. La diferencia está no solo en la cantidad de procesamiento necesario, en el volumen de datos y en el patrón de tráfico, que viene de fuentes internas y externas, aumentando el flujo “este-oeste” dentro del data center. Además, requieren mínima latencia, sin descuidar el flujo “norte-sur”.
A eso se suma la cantidad de gente necesaria para gestionar las redes, y el pedido de IA para simplificar esta tarea. La respuesta de HPE, afirma Gómez, es doble: redes diseñadas para IA e inteligencia artificial para las redes. Una estrategia que involucra que la automatización, la gestión autónoma y la optimización basada en datos se integren a la capa de conectividad.
Los datos son el verdadero punto de partida de la IA
Sin embargo, al hablar de la IA, el director general de HPE México subraya que el mayor desafío no es la infraestructura visible, sino el trabajo silencioso “debajo del pavimento”. Cuando los clientes le preguntan por dónde empezar con la IA, Gustavo Gómez es directo: “Tienes que comenzar poniéndole orden a tus datos”.
Eso implica una estrategia corporativa de datos, un modelo de gobernanza de los datos, un estricto control de accesos y la limpieza de las fuentes. Y no es algo inmediato. “No, mi rey, mi reina. Eso nos va a tomar meses, depende de la complejidad. Y nos va a tomar un esfuerzo árido, poco espectacular”, cuenta Gustavo Gómez que le toca explicarles.
Sin ese basamento, advierte el ejecutivo, escalar la IA en la empresa es inviable. “Hay que recopilar las fuentes de datos. (…) Hay que hacer antes un trabajo que no se ve, que está abajo del pavimento, con los datos, la infraestructura, para después empezar a ver cómo la IA fluye de manera fantástica”.
En muchos casos, refiere Gómez, aquí emerge entre los clientes la tensión de mantener el entusiasmo de su dirección con proyectos visibles de IA, que Gómez aconseja llevar a cabo, pero sin abandonar la construcción estructural. Haz los quick-wins, dice, pero “no dejes de hacer lo otro que no se nota”.
Al hablar del uso de la IA entre los usuarios corporativos, el director general de HPE México opina que ya es momento de dejar de lado el enfoque superficial que se tiene respecto a la IA generativa. “Creo que ya estuvo suave de tanto ‘wow moment’”, afirma. Los beneficios de usar la IA no van por el lado de generar imágenes llamativas o cartas románticas automáticas, sino en integrar herramientas como copilotos en flujos de trabajo reales para manejar el correo, ayudar con los análisis financieros, realizar reportes.
“Tenemos que pasar a algo más serio”, tanto en productividad personal como en infraestructura y gobernanza, afirma. Y para ello subraya la necesidad de políticas adecuadas de uso, entrenamiento para los usuarios corporativos y una estrategia formal de adopción corporativa de la IA.
Desafíos presupuestarios y la respuesta como servicio de HPE
Frente al reto de la modernización y la innovación, el principal obstáculo para las empresas mexicanas es financiero, considera Gustavo Gómez. “Yo creo que sí es un tema de presupuesto, porque es un asunto donde salen cosas como los ‘costos hundidos’. Ya pasé por la barra libre, pagué una cuenta enorme, y ahorita para componer eso tengo que invertir", relata el ejecutivo.
La respuesta de HPE, comenta, es impulsar modelos de consumo bajo demanda con GreenLake. El mensaje central de esta oferta, dice, es “la nube que viene a ti. Tú no tienes que irte a la nube. La nube viene a ti y puedes tener la misma flexibilidad y elasticidad, pero con un control mayor”.
Detrás de GreenLake, que ha crecido en México desde su lanzamiento, el enfoque es tener el control financiero y técnico al gestionar el entorno híbrido “de principio a fin”, no pelearse con la nube pública, anota Gómez.
La fuerza de trabajo híbrida
Mirando hacia el futuro con la IA, el ejecutivo anticipa otra transformación: la coexistencia de personas y agentes de software ejecutando procesos, en una fuerza de trabajo híbrida. “Vamos a tener personas y vamos a tener agentes de software ejecutando procesos 24/7”, lo que plante nuevas preguntas para la alta dirección: ¿quién administra esa fuerza de trabajo digital? ¿Cómo se define la responsabilidad? ¿Qué evolución tendrá el rol del CIO y Recursos Humanos?
La historia reciente de TI –transcurrida desde el cliente-servidor, internet, nube pública y ahora la IA–, reflexiona Gómez, demuestra que los ciclos tecnológicos reconfiguran temporalmente el protagonismo del área de TI. Pero el directivo siente que HPE está bien colocada para enfrentar la evolución tecnológica.
"Ahorita se requiere comunicación, redes, conectividad; se requiere gestionar ambientes híbridos y se requiere IA”, comenta, señalando que la empresa anticipa, para 2026, un crecimiento en México precisamente en redes y nube híbrida, especialmente entre las empresas de Finanzas, Telecomunicaciones y Manufactura.
Gómez también menciona que están gestionando las repercusiones de la crisis de semiconductores que afecta a toda la industria para mitigarlas. "La manera de hacerlo es trabajar con los clientes y ayudarlos a priorizar sus ciclos de renovación. Y, por el lado interno, me toca trabajar con las fábricas para ayudarles también a tener un pronóstico más preciso de la demanda", expresa.
Finalmente, el director general de HPE México destacó que es tiempo de dejar la euforia tecnológica atrás para enfocarse en gobernar la complejidad con intención tanto en las redes, como en la nube híbrida y la inteligencia artificial.