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En 2026, la resiliencia de datos debe guiar la operación de TI
Conforme aumentan las interrupciones y ciberamenazas, urge que la resiliencia de datos se convierta en componente crucial de la estrategia de TI para garantizar la continuidad del negocio, señala Veeam.
Tras un año marcado por interrupciones y amenazas cibernéticas cada vez más sofisticadas, la importancia de la resiliencia de datos en la estrategia de TI se vuelve clara. Así lo plantea Rick Vanover, vicepresidente de Estrategia de Producto en Veeam, quien advierte que es necesario convertir la resiliencia en una disciplina operativa para garantizar la continuidad del negocio y la protección de datos críticos.
“Conforme se incrementan las interrupciones y amenazas cibernéticas, urge convertir la resiliencia de datos en un componente crucial de la estrategia de TI para garantizar la continuidad del negocio y proteger los datos críticos”, señala Vanover.
En el complejo entorno empresarial actual, donde los sistemas basados en IA, estrategias multinube y computación perimetral influyen cada vez más en las decisiones tecnológicas, la tentación de priorizar cada riesgo emergente es grande. Sin embargo, la experiencia de la industria sugiere que la resiliencia no se logra “haciendo todo” a la vez, sino “haciendo lo correcto en lo correcto”. Vanover subraya que “la verdadera resiliencia comienza por reconocer la dura realidad de que no todo se puede resolver o prevenir”.
Rick Vanover
Antes de analizar cómo prevenir todo, recomienda el ejecutivo, es importante avanzar hacia cómo garantizar que lo importante esté protegido y sea recuperable.
Proteger lo esencial en su negocio requiere priorizar y adaptarse
El experto de Veeam señala que las organizaciones resilientes adoptan un enfoque gradual ante el riesgo. En lugar de intentar cubrir todas las vulnerabilidades simultáneamente, las jerarquizan con base en su impacto y probabilidad, asegurando así la protección de activos críticos y la alineación de las estrategias de recuperación con los objetivos de continuidad del negocio.
Eso incluye integrar las verificaciones de respaldo en la estrategia de respuesta ante ransomware, y asegurar la limpieza de las copias de respaldo. “El 89 % de los ataques a nivel mundial se hacen contra los repositorios de respaldo”, comenta Vanover, citando datos del “Informe de Tendencias de Ransomware 2024 Edición Latinoamérica” de Veeam.
“Solo el 58 % de las compañías de la región incluyen verificaciones de respaldo como parte de su estrategia de respuesta al ransomware, y todavía existe un 39 % que no aseguran la limpieza de sus copias de respaldo”, destaca el ejecutivo. En consecuencia, aunque 84 % de las víctimas en la región creían estar preparadas, la confianza cayó a 25 % tras un ataque. Para Vanover, estas cifras deben servir como alerta para no tratar la resiliencia como un requisito anual de cumplimiento, sino como una disciplina operativa continua que, además, debe ser dinámica.
“La planificación de la resiliencia debe ser adaptativa”, enfatiza Vanover, especialmente frente a los cambios en los tiempos de permanencia del ransomware –muchos casos reportan ahora menos de 24 horas– y en las expectativas regulatorias. En palabras del experto, “la reevaluación periódica es vital” para mantener controles efectivos.
“Resiliencia es la confianza que se construye mediante decisiones inteligentes y deliberadas”, afirma Vanover. Al enfrentar presupuestos más ajustados y expectativas crecientes, los líderes de TI deben ser rigurosos al priorizar.
La experiencia también se puede buscar afuera
Para que las organizaciones puedan fortalecer su respuesta ante incidentes “sin sobredimensionar las soluciones”, el experto de Veeam señala la externalización como una opción que trae beneficios operativos y financieros significativos.
Según el “Reporte de Tendencias de Ransomware y Estrategias Proactivas 2025”, las compañías que colaboraron con expertos externos durante la respuesta a incidentes tuvieron “156 % menos probabilidades de pagar un rescate y, cuando lo hicieron, pagaron 45 % menos que la media”.
Vanover resalta, tomando como fuente los datos de los estudios de Veeam, que las empresas que gestionan bien la resiliencia se recuperan de interrupciones hasta siete veces más rápido, y experimentan un tercio menos de tiempo de inactividad. Este beneficio no siempre requiere inversiones de capital extraordinarias, sino de optimizar cada dólar invertido.
El vicepresidente de Estrategia de Producto en Veeam, resalta que el entorno actual de disrupción constante requiere que la resiliencia se enfoque en asegurar que el impacto de un evento se minimice tanto como sea posible mediante decisiones estratégicas, escalables y medibles. “Los negocios más resilientes no buscan la perfección, sino un nivel de resiliencia que genere confianza. Para ello, identifican sus mayores riesgos, asignan recursos eficazmente y construyen una alineación interna en torno a lo más importante”.
De esta forma, la resiliencia de datos debe dejar de ser un eslogan para convertirse en parte de la operación de TI, guiando la planificación, la inversión y la gobernanza de TI. Las organizaciones que adoptan este enfoque, priorizando riesgos críticos, evaluando y reforzando de forma continua sus repositorios de respaldo, y midiendo su madurez con métricas claras, tendrán una ventaja sostenible frente a ciberamenazas, interrupciones y cambios regulatorios, concluye Vanover.