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IA en 2026: De la automatización a la acción orientada a valor

La inteligencia artificial evoluciona hacia modelos físicos, multimodales y agénticos que ya toman decisiones, colaboran con humanos y operan en entornos reales.

El 2026 inició y, junto con él, las expectativas del mercado sobre lo que traerá la industria en materia de desarrollo tecnológico en general, pero, en especial, sobre los avances que se verán en inteligencia artificial (IA).

La IA se ha convertido en un pilar fundamental para las operaciones empresariales y la innovación de productos. Según PwC, esta tecnología podría aportar hasta un 15 % al PIB global en la próxima década, lo que representaría uno de los impactos económicos más significativos de la historia moderna.

En esa línea, expertos en tecnología de SoftServe han señalado tres tendencias clave que, según consideran, este año deberían seguirse de cerca. Para ellos, el desarrollo de la IA en 2026 se acelerará a medida que las empresas la integren en sus procesos de producción, ingeniería de software y operaciones basadas en datos.

Estos especialistas resaltan que la tecnología influirá en la automatización de operaciones, el desarrollo de productos digitales y la gestión de la información en las organizaciones. Por ejemplo, se refieren a la IA física, es decir, la integración de la IA generativa y la robótica en el mundo real.

Al respecto, indican que las máquinas están desarrollando la capacidad de comprender e interactuar con el mundo físico, lo que permite a los robots percibir, predecir y actuar. Este avance, anotan, los convierte de simples herramientas mecánicas en compañeros inteligentes y marca el surgimiento de la IA física, un hito clave en la evolución de los robots y los sistemas autónomos.

Además, sostienen que este año la IA Física se perfila como un motor de transformación en múltiples industrias. Desde robots móviles autónomos que operan en entornos industriales complejos, hasta manipuladores robóticos y sistemas quirúrgicos capaces de ejecutar tareas de altísima precisión, sus aplicaciones crecen y se diversifican a gran velocidad.

“Para uno de nuestros clientes, desarrollamos una solución que redujo el tiempo de simulación de una línea de producción de varias horas a solo cinco minutos por ciclo. Este enfoque mejora la eficiencia, la seguridad y la velocidad de implementación en entornos reales, donde los robots autónomos deben navegar por espacios complejos, ajustar sus movimientos y trabajar de manera confiable junto a las personas”, explica Liubomyr Demkiv, director de Robótica y Automatización Avanzada en SoftServe.

Los agentes se multiplican

La segunda tendencia habla de sistemas multiagente, la nueva lógica detrás del desarrollo de software. En ese sentido, aseguran que el volumen de datos y la complejidad de los productos digitales están creciendo a un ritmo más rápido que aquél con el que los equipos de ingeniería pueden escalar. Como resultado, las organizaciones están adoptando sistemas multiagente: entornos en los que docenas de agentes especializados colaboran y se reparten las tareas de forma similar a los equipos humanos, en lugar de depender de una única IA universal.

“Lo que estamos presenciando con los sistemas multiagente es una transición de simples herramientas de IA hacia una verdadera colaboración entre humanos e IA”, señala Zoryana Doshna, AVP de Tecnología y Líder del GenAI Lab en SoftServe, quien agrega que ahora pueden asumir etapas completas del desarrollo como, por ejemplo, definir requisitos, escribir código, ejecutar pruebas y realizar auditorías de seguridad.

Esto transforma el modelo operativo, ya que las personas se concentran en la toma de decisiones complejas, mientras que las tareas rutinarias quedan en manos de agentes especializados.

A esto se suma la IA multimodal, que trae una nueva era en la comprensión de datos. En esa línea, desde SoftServe afirman que los modelos generativos se han consolidado como una herramienta empresarial esencial en tan solo dos años, utilizados para tareas como la generación de texto, la síntesis de información y el soporte en la comunicación.

Sin embargo, aseveran que la mayoría de los procesos empresariales del mundo real dependen de una gama mucho más amplia de tipos de datos, que incluyen fotos, videos, planos, escaneos de documentos, tablas y presentaciones. Por ello, creen que la siguiente etapa en la evolución tecnológica es la IA multimodal, capaz de procesar distintos tipos de datos y unificarlos en un único contexto.

Otras tendencias

Para Jorge Ramírez, gerente segmento relacional de Lenovo Colombia, en este 2026 la IA se integrará de manera tangible en el día a día de las empresas. Se estima que cerca del 50 % de las PC corporativas serán AI PCs, impulsadas por agentes inteligentes capaces de comprender el contexto, anticipar necesidades y automatizar tareas rutinarias.

Según el directivo, el cambio más significativo vendrá de la inferencia de IA, lo que implica usar modelos previamente entrenados para analizar datos en tiempo real y tomar decisiones instantáneas, generando un retorno de negocio directo.

Además, dice que se espera una integración más profunda de tecnologías de IA híbrida, donde la computación y los modelos de IA operen de manera conjunta entre la nube, los centros de datos y el borde, optimizando el rendimiento y permitiendo que las empresas desplieguen capacidades de IA de forma flexible y escalable. Esto incluye desde aplicaciones corporativas y análisis de datos, hasta agentes inteligentes que pueden tomar decisiones autónomas en operaciones diarias.

Así mismo, explica que las proyecciones de mercado confirman esta aceleración. Gartner estima que el gasto mundial en inteligencia artificial alcanzará 2,52 billones de dólares en 2026, un crecimiento interanual del 44 %, con una parte significativa destinada a infraestructura de IA, incluidos servidores, servicios de soporte y soluciones híbridas. Y que, en paralelo, el gasto en IaaS optimizado para IA crecerá de 18,3 mil millones de dólares en 2025 a 37,5 mil millones en 2026, con más del 55 % de esa inversión destinada a cargas de trabajo de inferencia, lo que subraya la transición desde el entrenamiento de modelos hacia su aplicación en tiempo real en entornos productivos.

Acerca de las expectativas para Colombia, Jorge Ramírez manifiesta que la IA tiene el potencial de transformar cómo las empresas toman decisiones y operan en tiempo real, y que, con la infraestructura adecuada, compañías locales podrán analizar grandes volúmenes de datos, automatizar procesos y ofrecer experiencias más personalizadas a clientes y usuarios.

“La alianza de Lenovo con NVIDIA permite desplegar plataformas de computación full-stack –desde el centro de datos hasta el borde y los sistemas robóticos–, acelerando la adopción de IA agéntica y la eficiencia operativa. Esto significa que el valor de la inversión en IA se alcanza más rápido, con decisiones más precisas, procesos más seguros y capacidad de innovación inmediata, todo en un entorno escalable, confiable y alineado con las exigencias del mercado global”, resalta el ejecutivo.

Sobre los sectores que deberían impulsar más la implementación de la IA en las empresas, Ramírez indica que la IA ya no es exclusiva de los sectores tecnológicos, sino que todas las industrias deben integrarla para mantenerse competitivas, eficientes e innovadoras. Para él, algunos sectores muestran beneficios particularmente claros, como salud, retail, servicios financieros y manufactura, donde la velocidad y precisión de los datos impactan directamente en los resultados.

Por su parte, Alejandro Palacino, director de la Unidad Digital Colombia en Konecta, sugiere que este año la IA dejará de ser solo una herramienta de automatización para convertirse en un actor operativo dentro de las empresas. “Veremos una adopción mucho más fuerte de la IA agéntica, capaz de tomar decisiones, ejecutar tareas de punta a punta y colaborar con humanos en tiempo real”, indica.

Desde la experiencia de Konecta, el foco estará en IA integrada al core del negocio: agentes virtuales más autónomos, copilotos para los agentes humanos, analítica predictiva en tiempo real y modelos entrenados con datos específicos de cada industria. El valor ya no estará en “tener IA”, sino en integrarla bien en los procesos operativos.

“Colombia tiene una oportunidad muy clara de acelerar la productividad y competitividad usando IA, especialmente en sectores intensivos en servicios y operaciones. Vemos que las empresas colombianas pasarán de pilotos a implementaciones reales, con impacto en costos, experiencia del cliente y tiempos de respuesta. La expectativa no es reemplazar a personas, sino elevar el rol humano, haciendo que los equipos se enfoquen en interacciones de mayor valor mientras la IA absorbe tareas repetitivas y de bajo valor agregado”, subraya Palacino.

A su vez, Carlos Eduardo Díaz, country manager de Keyrus Colombia, considera que Colombia está en un punto clave, pues tiene el talento, la necesidad y el contexto para acelerar el valor real de la IA.

“Colombia se encuentra en un punto estratégico para acelerar el valor de la IA. Existe una base sólida de talento, una adopción digital creciente y una necesidad clara de mejorar la productividad y la eficiencia empresarial. Las empresas están evolucionando del interés conceptual a la búsqueda de casos de uso con impacto tangible, especialmente en analítica avanzada, automatización y apoyo a la toma de decisiones”, comenta.

Además, Díaz enfatiza que el principal reto no es tecnológico, sino organizacional: “ordenar los datos, preparar a las personas y asegurar la adopción del negocio”, y sentencia que “las organizaciones que logren alinear estos elementos en los próximos dos años consolidarán una ventaja competitiva relevante a nivel regional”.

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