steevy84 - stock.adobe.com
Tecnología, datos e IA redefinen el fútbol en 2026
La IA se convertirá en parte activa del juego durante el Mundial de Fútbol 2026, que arranca el 11 de junio.
Durante mucho tiempo, la tecnología ocupó un lugar secundario en el fútbol; estaba presente, pero como complemento. Ese papel está cambiando de forma definitiva. El Mundial 2026 se perfila como una de las competencias deportivas más automatizadas de la historia, con los datos y los algoritmos interviniendo desde el rendimiento físico hasta el arbitraje y la experiencia de miles de millones de espectadores.
Algunas de las innovaciones que se esperan son los balones con chip de movimiento, capaces de enviar datos en tiempo real al arbitraje, así como los sistemas automatizados para analizar trayectorias y reconstrucciones 3D de jugadas, diseñados para aportar mayor precisión en situaciones complejas como contactos, posiciones adelantadas y decisiones polémicas. También se consolida el uso de IA para prevenir lesiones, hacer seguimiento físico y ofrecer lectura táctica en tiempo real. Estas herramientas permiten a jugadores, cuerpos técnicos y analistas deportivos anticipar escenarios de juego, optimizar el rendimiento y tomar decisiones con mayor rapidez durante los partidos.
“El cambio más relevante no está en producir más datos, sino en convertirlos en decisiones útiles en el momento en que importan. En el fútbol, unos segundos pueden modificar un resultado; en las empresas, también pueden cambiar una operación completa”, señaló Rodrigo Cabot, gerente de I+D de Ecosistemas Global.
Menos visible para los aficionados es la transformación tecnológica que estará detrás de cada transmisión, sistema de acreditación, tiquet digital, aplicación móvil, plataforma de streaming o decisión asistida por tecnología, con una arquitectura de software que debe operar con alta disponibilidad.
En un evento con millones de asistentes y audiencias conectadas a escala global, una falla técnica puede convertirse en un problema operativo, reputacional y de experiencia por lo que la calidad de software, las pruebas automatizadas, el monitoreo continuo y la ciberseguridad serán fundamentales para sostener la continuidad de los servicios digitales. Para Ecosistemas Global, el Mundial será una vitrina para la innovación deportiva, pero también para observar el nivel de resiliencia tecnológica que hoy exigen los eventos masivos.
El impacto rebasa la cancha. Las herramientas que ganan terreno en el deporte, como la automatización, la asistencia algorítmica, el monitoreo inteligente y el análisis predictivo, son las mismas que están transformando la forma en que las empresas administran procesos críticos. En ese caso, el fútbol funciona como un escenario de alta visibilidad para entender hacia dónde se dirige la relación entre datos, tecnología y toma de decisiones, afirmaron desde la empresa.
"La discusión ya no pasa por si la inteligencia artificial formará parte del fútbol, sino por cómo se utilizará y cuáles serán sus límites porque, aunque la tecnología avance, seguirá existiendo algo imposible de automatizar: la emoción de un partido decisivo, la intuición de un jugador y la pasión colectiva", concluyó Cabot.