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El 2026 será un punto de inflexión para la banca digital en América Latina
La industria financiera latinoamericana enfrenta su mayor desafío: consolidar tecnología, regulación y resiliencia para liderar en un entorno fragmentado y competitivo, según se debatió en Fintech Americas 2026.
La conversación en la industria financiera de Latinoamérica dejó de girar en torno a la experimentación y se está enfocando en la definición, con decisiones tecnológicas, regulatorias y operativas que empiezan a consolidar ganadores y rezagados. Así se vio recientemente en Miami, durante la edición del Fintech Americas 2026.
“Después de años de experimentación, 2026 va a ser el año en que la industria financiera de América Latina defina sus posiciones. Las instituciones que alinearon tecnología, talento y gobernanza van a acelerar”, fue uno de los mensajes más contundentes que marcó el tono del debate.
Sin embargo, esto enfrenta una limitación en la fragmentación regional. “El desafío de 2026 va a ser la armonización. Una fintech que opera en México, Colombia, Brasil y Argentina enfrenta cuatro marcos regulatorios diferentes. Eso no es sostenible”, añadieron desde Fintech Américas. Más allá de la interoperabilidad técnica, el reto implica alinear regulación, gobernanza y modelos operativos.
Alejandro del Río, director regional para Latinoamérica de Paymentology, plantea que “hoy la resiliencia dejó de ser un concepto técnico para convertirse en una prioridad estratégica para las instituciones financieras, especialmente en regiones como Latinoamérica, donde convergen dinámicas regulatorias, políticas y económicas muy diversas”.
Este cambio altera la forma cómo se diseñan las infraestructuras financieras capaces de operar eficientemente en entornos complejos y variables. “El enfoque está evolucionando hacia modelos de infraestructura regional, habilitados por la nube, que permiten distribuir la operación, adaptarse a marcos regulatorios específicos y responder con mayor agilidad ante eventos inesperados. Esta arquitectura no solo mejora la escalabilidad, sino que permite aislar riesgos, garantizar continuidad operativa y sostener el crecimiento incluso en contextos de alta incertidumbre”, complementa del Río.
Así pues, la integración regional aparece como una oportunidad. Ximena Alemán, cofundadora de la plataforma de pagos transfronterizos Prometeo, lo confirma, señalando que, “en las Américas, construir infraestructura de pagos transfronterizos no es solo un desafío tecnológico, sino un ejercicio de integración”. La capacidad de estandarizar operaciones entre mercados con reglas distintas apunta a resolver una de las fricciones históricas de la región.
Gestión de datos, base de la confianza
A medida que estas arquitecturas escalan, la gestión de datos se convierte en la base para sostener la confianza del sistema. De acuerdo con Nathalia Landeta, CEO y cofundadora de Certena, “la resiliencia del sistema financiero no depende únicamente de la infraestructura o la ciberseguridad, sino de la confianza en el uso de los datos. En América Latina, este es un desafío particularmente complejo, porque las instituciones deben operar en entornos donde conviven distintos niveles de madurez digital, marcos regulatorios en evolución y expectativas de usuario cada vez más exigentes”.
El desafío, sin embargo, exige a la interoperabilidad demostrar control, trazabilidad y consentimiento verificable en cada interacción. Landeta advierte que, con la aceleración de la inteligencia artificial, la conversación sobre privacidad evoluciona hacia un terreno más complejo. “Ya no se trata solo de proteger la información, sino de garantizar visibilidad y transparencia al cliente sobre cómo se utilizan sus datos, en qué contexto y bajo qué criterios, devolviéndole además el control sobre la gestión de su propia información”.
La IA requiere un core bancario sólido
Uno de los pilares para sostener esta transformación es un componente estructural que muchas instituciones aún no han resuelto: un core bancario eficiente. Según Deloitte, casi siete de cada 10 CEO dicen que la IA será clave para redefinir su estrategia.
Alejandro Masseroni, regional sales leader de Temenos, subraya que la modernización del core es un requisito para operar en entornos dinámicos. “Las arquitecturas legadas limitan la capacidad de adaptación frente a cambios regulatorios, expansión regional o integración con nuevos ecosistemas digitales, mientras que los modelos modulares y nativos en la nube permiten a las instituciones evolucionar con mayor agilidad y sostener ventajas competitivas en el tiempo como la incorporación de modelos avanzados de inteligencia artificial”.
Sin una base tecnológica adecuada, la adopción de la IA se fragmenta. Pero si el core es robusto, se habilita una banca más adaptable, capaz de operar con consistencia en múltiples jurisdicciones y de responder a escenarios de disrupción sin comprometer la continuidad.
La ciberseguridad, el elemento imprescindible
Finalmente, mientras las instituciones avanzan en su transformación, el entorno global introduce un nuevo nivel de complejidad: la agenda geopolítica. David López Agudelo, vicepresidente de ventas para Latinoamérica de Appgate, asegura que “vivimos un momento de tensiones geopolíticas sin precedentes recientes: conflictos activos, disputas comerciales, reconfiguración de alianzas. Y el sistema financiero no es un espectador de esa inestabilidad; es un objetivo. Lo que hace más complejo el escenario es que el cibercriminal, que opera con motivación financiera, pero a veces con habilitación o tolerancia de actores estatales, aprovecha exactamente esos momentos de distracción y tensión global para actuar”.
AppGate y Fintech Americas coinciden en que cada avance tecnológico incrementa la exposición al riesgo. “Cada nueva integración de Open Finance, cada API, cada canal digital habilitado amplía la superficie. La innovación no genera riesgo por ser mala; lo genera porque avanza más rápido que la arquitectura de seguridad que debería sostenerla”, explica López Agudelo.
El ejecutivo concluye resaltando que “la misma tecnología que en Fintech Americas se presentó como habilitador de negocio es la que el fraude está ‘weaponizando’ –algo que no es un arma, como información o tecnología, [se convierte] en un instrumento de ataque, defensa o coerción– en tiempo real”.
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