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Seis desafíos en la agenda de la banca mexicana para 2026
Modernizar los sistemas, asegurarlos y buscar una experiencia digital del cliente sin fisuras son las prioridades del sector financiero en México, dice GlobalLogic.
La banca mexicana continuará su camino de transformación tecnológica en 2026. La aceleración de los servicios digitales, el endurecimiento regulatorio y la creciente competencia de fintechs y nuevos jugadores obligan a las instituciones financieras a revisar sus modelos operativos y su arquitectura tecnológica.
Sin embargo, a pesar de los avances en digitalización, todavía persisten desafíos estructurales que condicionan la capacidad de innovar, explica Ramiro Márquez, AVP y country manager para México de la empresa de ingeniería digital, GlobalLogic.
Uno de los principales retos continúa siendo la persistencia de sistemas críticos legados. Márquez comenta que, aunque muchas entidades han modernizado las capas visibles para el usuario, los core bancarios siguen representando un desafío técnico y financiero significativo, afectando la agilidad y la escalabilidad de los bancos.
Ramiro Márquez
A esto se suma una regulación compleja y en evolución, especialmente en materia de ciberseguridad, protección de datos y adopción de la nube. “El cumplimiento normativo (…) impacta directamente en cómo se diseñan las arquitecturas y se toman decisiones tecnológicas”, señala el ejecutivo.
Otro punto crítico es la escasez de talento especializado. Los bancos compiten por perfiles con experiencia en nube, ciberseguridad, DevOps, automatización, pagos digitales y modelos basados en inteligencia artificial, pero esta demanda supera ampliamente el talento disponible.
En paralelo, el crecimiento de las operaciones digitales incrementó los riesgos de ciberataques y fraude, cada vez más sofisticados. Márquez comenta que esta situación obliga a las entidades a fortalecer sus esquemas de monitoreo, detección temprana y prevención, e incorporar enfoques de seguridad más avanzados.
Desde el punto de vista del usuario, la experiencia digital sigue siendo desigual. Mientras algunas instituciones lograron journeys simples y eficientes, otras aún presentan plataformas con fricciones, procesos complejos o falta de optimización, lo que impacta en la satisfacción y fidelización de los clientes.
La integración con ecosistemas externos también supone otro desafío. La conectividad con fintechs, proveedores y sistemas de pago continúa siendo lenta y costosa en muchos casos, lo que cobra aún más relevancia con la implementación de Open Finance. Ramiro Márquez explica que este modelo impulsa la apertura de datos mediante API, aumenta la interoperabilidad y eleva los estándares de ciberseguridad.
Enfrentar estos retos, señala el country manager para México de GlobalLogic, requiere que las instituciones financieras realicen acciones tales como:
- Modernizar su core bancario y adoptar arquitecturas modulares, nativas de nube e híbridas que permitan mayor agilidad y escalabilidad.
- Fortalecer la ciberseguridad con soluciones avanzadas de monitoreo, detección temprana de amenazas y prevención de fraude.
- Automatizar procesos de forma integral para reducir la dependencia de tareas manuales y mejorar la eficiencia operativa de extremo a extremo.
- Utilizar ciencia de datos y analítica en tiempo real en modelos de riesgo, predicción de comportamiento, segmentación dinámica y monitoreo operativo.
- Optimizar la experiencia del cliente con diseños centrados en el usuario, recorridos más simples y mayor observabilidad digital.
- Establecer integraciones basadas en API para una conectividad más ágil y segura con fintechs, proveedores externos y ecosistemas de pago.
- Realizar un acompañamiento cultural y metodológico, con foco en prácticas ágiles, DevOps y nuevos modelos operativos que aceleren la adopción tecnológica.
“La capacidad de modernizarse, proteger los datos y ofrecer experiencias digitales simples será determinante para la competitividad de la banca mexicana de cara a este año”, subraya Ramiro Márquez.