pathdoc - stock.adobe.com

Cuando los datos existen, pero no influyen en decisiones

Tomar decisiones basadas en datos requiere que las empresas tengan información integral y de calidad, que exista cooperación entre las áreas de negocio y TI y que se impregne una cultura organizacional orientada hacia ese enfoque.

En muchas empresas persiste una realidad incómoda: los datos existen, pero no necesariamente influyen en las decisiones. Esta paradoja es cada vez más común en organizaciones que avanzaron en su transformación digital, pero aún enfrentan desafíos para traducir los datos en acciones concretas de negocio.

En México, el crecimiento del comercio electrónico, la digitalización bancaria y la expansión de servicios digitales han impulsado una adopción acelerada de plataformas de analítica y gestión de datos. De acuerdo con diversos análisis, el volumen global de datos continúa creciendo de forma exponencial, impulsado por plataformas digitales, dispositivos conectados y sistemas empresariales.

En este contexto, las empresas mexicanas están generando más información que nunca: transacciones, comportamiento de clientes, datos operativos, métricas de desempeño y señales del mercado, pero el verdadero reto es convertir esos datos en decisiones estratégicas y operativas que generen valor real para el negocio.

Peter Kroll

Sin embargo, en distintos sectores es posible observar que las decisiones siguen tomándose por intuición o experiencia previa, y las iniciativas de analítica se enfocan en generar reportes y no necesariamente en generar respuestas estratégicas del negocio.

Además, los datos suelen estar fragmentados en múltiples sistemas, lo que dificulta una visión integral de clientes, operaciones o desempeño financiero, a lo que se agrega que no todas las organizaciones han desarrollado una cultura de toma de decisiones basada en datos.

La tecnología por sí sola no resuelve el desafío

Cuando los líderes reciben decenas de indicadores, reportes y visualizaciones sin un contexto claro, el resultado puede ser parálisis analítica. La información existe, pero no se traduce en claridad para actuar.

Por eso, una estrategia efectiva de data & analíticos debe enfocarse en responder preguntas clave para el negocio, que lleven a:

  • identificar clientes con mayor riesgo de abandono,
  • detectar ineficiencias operativas,
  • reconocer productos con mayor rentabilidad o
  • mejorar la eficiencia de la cadena de suministro.

Cuando la analítica se conecta con estas preguntas, el dato deja de ser un pasivo y se convierte en un habilitador de decisiones inteligentes. Una organización verdaderamente orientada a datos no se define por la cantidad de dashboards que posee, sino por la forma en que utiliza la información para actuar.

Esto implica evolucionar desde modelos tradicionales hacia enfoques más avanzados de analítica predictiva, que anticipen tendencias o comportamientos futuros, como es la analítica prescriptiva, que sugiere acciones concretas para optimizar resultados, aunado a modelos de inteligencia artificial capaces de identificar patrones invisibles para el análisis tradicional.

Tres desafíos que enfrentan las organizaciones

A medida que las compañías buscan aprovechar el valor de sus datos, aparecen tres retos principales:

  1. Calidad e integración de la información: Si los datos provienen de múltiples sistemas sin un modelo de gobierno claro, es difícil confiar en ellos para decisiones críticas.
  2. Brecha entre áreas técnicas y de negocio: Los equipos de datos pueden generar análisis sofisticados, pero si no están alineados con las necesidades del negocio, su impacto será limitado.
  3. Cultura organizacional: Tomar decisiones basadas en datos requiere que los líderes confíen en la evidencia analítica y la integren en sus procesos de gestión.

Convertirse en una organización verdaderamente orientada a datos requiere liderazgo y una visión clara desde la alta dirección.

Los líderes empresariales en México deben promover una cultura donde las preguntas estratégicas se respondan con evidencia y la información sea accesible para mejorar continuamente productos, servicios, operaciones y experiencias de cliente y, en especial, para decidir mejor.

Peter Kroll es country manager para México de la empresa de servicios y desarrollo de TI Novacomp. Cuenta con más de 30 años de experiencia en consultoría y transformación de negocios. Se ha enfocado en diversas industrias como la automotriz, aeronáutica y farmacéutica, así como en el sector financiero y el desarrollo de software, aplicaciones, inteligencia artificial e innovación. Es ingeniero en Sistemas y Computación por la Universidad de Hamburgo en Alemania y cuenta con Executive Training Programs (MBA) de las escuelas de negocios Kellogg, en Northwestern University (Chicago) e INSEAD (Fontainebleau).

Investigue más sobre Análisis de negocios y BI