El talento en TI, de la mano con la IA, será un arquitecto sin fronteras
Los profesionales que aprendan a reconocer en la IA a su nuevo compañero de viaje laboral serán quienes prevalezcan en la evolución laboral que se está produciendo.
La conversación sobre talento tecnológico ha cambiado de forma irreversible, a pesar de persistir la narrativa en torno a la sustitución de empleos humanos por la IA. Esa idea no captura la profundidad del cambio, ya que la industria de TI construyó su base sobre perfiles especializados en tareas concretas, como los programadores, analistas de prueba y desarrolladores. Pero este modelo, en la actualidad, ha sido rebasado.
El uso masivo y cotidiano de la inteligencia artificial, en particular, los agentes capaces de operar a lo largo de todo el ciclo de desarrollo de software, ya redefinió la esencia misma del ámbito tecnológico, porque el talento que hoy demanda el mercado debe ser de arquitectos sin fronteras que trabajan en simbiosis con la inteligencia artificial.
La evolución de la ingeniería de software apunta hacia modelos donde la IA deja de ser un asistente –que apoya puntualmente en el proceso de desarrollo de software, como en la generación de código y la automatización de pruebas– y se convierte en un compañero de trabajo integral en todas las fases del ciclo de vida de desarrollo de software (SDLC, siglas de Software Development Life Cycle).
Peter Kroll
El desarrollador tradicional, enfocado en escribir código línea por línea, dio paso a un profesional que diseña soluciones, valida resultados y orquesta sistemas complejos. Este perfil como arquitecto de soluciones debe entender la tecnología y también introducir las necesidades del negocio en instrucciones efectivas. En este contexto, la IA es su compañero, no su asistente.
De acuerdo con datos del mercado, con la nueva estructura de pensamiento y desarrollo se han confirmado mejoras en la productividad de 45 % entre los equipos internos gracias a la automatización de flujos completos del ciclo de vida del software. Eso se logró gracias a la eliminación de tareas mecánicas, como la codificación repetitiva, las pruebas básicas y la documentación, ahora absorbidas por la IA, para que el talento humano pueda enfocarse en actividades de mayor valor, como la supervisión, el diseño de arquitecturas, la trazabilidad y la toma de decisiones.
El Institute for Business Value señala que el 64 % de los CEO en Latinoamérica ya están adoptando agentes de IA y preparándose para escalarlos en sus organizaciones, pero siguen enfrentando el reclutamiento como principal desafío.
El talento sin fronteras, ahora con IA
Uno de los cambios más disruptivos en la vida de una buena parte de la humanidad es geográfico. La adopción de modelos globales de trabajo a distancia ya había desdibujado las fronteras, y ahora se aceleró con la inteligencia artificial.
Cuando el valor del talento radica en la capacidad de diseñar, interpretar y guiar sistemas inteligentes, lo relevante es la velocidad de aprendizaje y de adaptación. Esto plantea una nueva competencia entre países; los que logren reconvertir más rápido a su fuerza laboral hacia los nuevos requerimientos en los perfiles de las personas serán los que lideren la nueva disrupción digital que va de la mano con la inteligencia artificial.
El desafío es educativo
El Banco Interamericano de Desarrollo (BID), en su reporte sobre habilidades digitales y empleo en América Latina, señala que la región enfrenta un déficit significativo de talento especializado en tecnologías emergentes, lo que obliga a las empresas a replantear sus estrategias de atracción y retención.
Por su parte, la UNESCO ha advertido de que la transformación digital está impulsando modelos distribuidos en los que las competencias digitales son el principal activo competitivo. En otro ámbito, Gartner proyecta que, para 2028, las organizaciones globales adoptarán modelos de talento distribuido como estándar operativo, no como excepción.
Por lo tanto, las organizaciones ya no pueden limitarse a contratar talento de cualquier parte del orbe, sino que deben desarrollarlo. Esto implica invertir en programas de capacitación continua, redefinir roles y adoptar modelos de aprendizaje en temas como la programación, la codificación, las pruebas, el despliegue de producción, el mantenimiento y las demás fases de una implementación tecnológica.
El cambio no se limita a las áreas de TI. Sectores como la banca, el retail, la manufactura o las aerolíneas, todos con equipos tecnológicos internos, deben adoptar este enfoque.
La transformación del talento tecnológico no es una tendencia futura, sino una realidad. El talento humano que evolucione y aprenda a reconocer en la IA a su nuevo compañero de viaje laboral será el que prevalezca.
Peter Kroll es country manager de Novacomp en México. Cuenta con más de 30 años de experiencia en consultoría y transformación de negocios. Se ha enfocado en diversas industrias como la automotriz, aeronáutica y farmacéutica, así como en el sector financiero y el desarrollo de software, aplicaciones, inteligencia artificial e innovación. Es ingeniero en Sistemas y Computación por la Universidad de Hamburgo en Alemania y cuenta con Executive Training Programs (MBA) de las escuelas de negocios Kellogg, en Northwestern University (Chicago) e INSEAD (Fontainebleau).