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Empresas todavía no miden el impacto financiero de la sostenibilidad

Cuatro de cada cinco organizaciones a nivel global no logran determinar cómo la sostenibilidad influye en utilidades, flujo de efectivo o valuación, afirma KPMG. Sin embargo, la mitad de las empresas en México ya la contempla en su planificación financiera.

Existe una brecha crítica entre comprender qué es la sostenibilidad e integrarla de forma efectiva al tomar decisiones financieras. KPMG encontró que, aunque el 72 % de los ejecutivos afirman comprender la estrategia, las métricas y el desempeño de sostenibilidad de su organización, solo el 19 % cuantifica su impacto en el desempeño financiero, según el informe "Closing the sustainability valuation gap".

El estudio, basado en una encuesta aplicada a 2.024 directivos de 19 países, entre noviembre de 2025 y mayo de 2026, también muestra que la sostenibilidad ya ocupa un lugar relevante en la agenda corporativa:

  • 60 % de las organizaciones globales consideran sus riesgos y oportunidades en la planificación financiera (62 % en México);
  • 50 % a nivel global la incorpora en su estrategia (48 % en México).

Sin embargo, pocas logran traducir estos esfuerzos en métricas financieras como utilidad antes de intereses, impuestos, depreciaciones y amortizaciones (EBITDA, por sus siglas en inglés), flujo de efectivo, capacidad operativa (CapEx) o impactos en el balance. Eso limita la conexión con la creación de valor y dificulta evaluar tanto el costo de la inacción como los beneficios de invertir.

"En México, la sostenibilidad ya forma parte de la conversación estratégica en las empresas; el reto ahora es integrarla en la toma de decisiones financieras. Cuantificar su impacto permitirá tomar decisiones más informadas, atraer inversión y capitalizar oportunidades que impulsen el crecimiento y la resiliencia a largo plazo", señala Jessica Jiménez, socia de Asesoría en Sostenibilidad de KPMG México.

De acuerdo con el reporte de la consultora, 47 % de las organizaciones en México (48 % global) ya cuantifica riesgos y oportunidades relacionados con la sostenibilidad y planea el impacto en sus balances y valuaciones futuras; mientras otro 49 % (37 % a nivel global) aún no lo hace, pero muestra interés en integrarla en su planeación a corto plazo.  

KPMG destaca que la sostenibilidad puede convertirse en un motor de valor cuando se integra de forma efectiva en la estrategia empresarial. El reporte muestra que 40 % de las organizaciones a nivel global (35% en México) ya adopta los factores ambientales, sociales y de gobierno corporativo (ASG) y estos cobran un rol estratégico en las decisiones operativas sobre innovación y desarrollo,

Sin una cuantificación sólida, se pone en riesgo la credibilidad, las iniciativas pueden enfrentar obstáculos para asegurar inversión, los riesgos no se reflejan plenamente en la toma de decisiones y se pierden oportunidades de crecimiento y eficiencia. Por el contrario, una correcta integración puede fortalecer indicadores financieros, mejorar la percepción del mercado y generar mayor confianza entre inversionistas. En este contexto, el capital comienza a orientarse hacia empresas más resilientes frente a riesgos ASG.

"Alinear las organizaciones con metodologías consistentes de cuantificación e integrar variables ASG en la planificación financiera es esencial para fortalecer la colaboración entre las áreas de finanzas y sostenibilidad, como elementos clave para una toma de decisiones estratégica y competitiva", subraya Alicia Moreno Lara, directora de Estrategia ASG de KPMG México.

Finalmente, la consultora señala que, a medida que la sostenibilidad evoluciona de un tema de cumplimiento a un habilitador de valor, las empresas en México tienen la oportunidad de posicionarse como líderes, transformando riesgos en ventajas competitivas y contribuyendo al desarrollo económico sostenible del país.

Avances en las industrias mexicanas

En México, algunas industrias ya están avanzando en cuantificar el impacto de la sostenibilidad, frente al promedio global de 19 %:

  • Banca y mercados de capital (33 %)
  • Energía y recursos naturales (31 %)
  • Automotriz (27 %)

Según KPMG, esto se debe a la relevancia directa de estos factores en su desempeño financiero y en la asignación de capital, y a la nueva regulación en México de las normas de IFRS S1 y S2.

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