La Red Dorsal peruana en vías de reestructuración
La Red Dorsal nació como un proyecto del Estado peruano, orientado a garantizar la conectividad de transporte de datos (mayorista) en todo el país. En 2011, se declaró de necesidad nacional de masificación de la fibra óptica y se ideó un plan de acción. Se encargó a la agencia estatal para la promoción de la inversión privada, ProInversión, promover la construcción de una red troncal a nivel nacional, que sería el equivalente al tronco de un árbol que se conecta con las ramas y las hojas a las que se llevan nutrientes.
Entre 2012 y 2013, se diseña el proyecto de una red de transporte de datos de 13.500 km a nivel nacional, que conectaría 22 capitales de región y 180 capitales de provincia. Dicha red tendría un operador neutral que no atendería al usuario final; solo llevaría los datos desde Lima y otros operadores contratarían el servicio y atenderían a los consumidores. Dicha troncal estaría conectada con otros 21 proyectos de redes de fibra regionales que implicaban el tendido de más de 20 mil km de fibra y permitirían cubrir la zona rural del país.
El sueño de la Red Dorsal tomó forma bajo el modelo de Asociación Público-Privada (APP): el privado pone el capital y se encarga del mantenimiento, mientras el Estado va pagando de a pocos (20 años) ese capital. Esto se puso en blanco y negro bajo la Ley de Promoción de la Banda Ancha (N° 29904) en 2012. Posteriormente, el Ministerio de Transportes y Comunicaciones (MTC), bajo el mando de Carlos Paredes, junto con Proinversión, armaron el proyecto que salió a licitación, y que ganó la mexicana Azteca. El concurso público se realizó a fines del 2013. El grupo de capital mexicano fue el único postor y firmó contrato al año siguiente.




