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El nuevo rol del CIO en la era de la IA y los agentes inteligentes

La digitalización transformó los modelos de negocio de las organizaciones, pero la IA está redefiniendo la forma en que compiten. Para el CIO de Laive, el nuevo desafío para los líderes tecnológicos consiste en convertir la IA en una capacidad transversal que ayude a las personas e impulse la estrategia y el negocio.

En sectores como el consumo masivo, donde la velocidad de respuesta, la eficiencia y el conocimiento del cliente son cada vez más determinantes, la inteligencia artificial (IA) comienza a posicionarse no solo como una herramienta de productividad, sino como un diferenciador competitivo. Así lo sostiene Juan Carlos Oré, Chief Information Officer (CIO) de Laive, empresa peruana con más de 110 años en el rubro de alimentos, quien señala que la figura del CIO ha transitado de un perfil orientado a la estabilidad tecnológica, hacia un liderazgo que participa activamente en la estrategia corporativa.

Tras la ola de digitalización que transformó industrias enteras, la IA marca ahora una nueva frontera, donde la capacidad para integrar datos, automatización y agentes inteligentes podría definir qué empresas lideran y cuáles quedan rezagadas. “Inicialmente, el rol del CIO era velar por la estabilidad operativa, asegurar que todo funcionara; era un mundo más on-premises, con servidores y toda la infraestructura física. Luego vino la digitalización y ahora la inteligencia y el mundo agéntico ya se vuelven una ventaja competitiva”, precisa Oré.

El ejecutivo recuerda que el sector financiero fue uno de los primeros en impulsar esta transformación, migrando procesos, servicios y experiencia del cliente hacia entornos digitales. Hoy, el desafío es convertir los datos y la inteligencia en valor tangible para el negocio.

Juan Carlos Oré

Uno de los principales riesgos que el ejecutivo observa es que muchas organizaciones continúan viendo la IA como una herramienta táctica y no como un cambio estructural. “No estamos ante una nueva versión de Excel. Esto es un cambio de paradigma y de cómo hacer las cosas. Debe interiorizarse desde el negocio, no solo desde tecnología y data”, señala.

Desde su perspectiva, utilizar IA para automatizar tareas puntuales o mejorar la productividad individual es apenas una etapa inicial. El verdadero salto ocurre cuando se conecta la inteligencia con los datos organizacionales y se orienta hacia procesos que generen retorno y diferenciación. Por eso, Oré comenta que la pregunta no debe ser si usar o no la IA, sino dónde aplicarla para generar impacto estratégico. “Debemos salir del mundo de los pilotos y laboratorios. El reto es integrar la IA con la data de la organización y utilizar casos de uso que realmente generen valor para la empresa”, afirma.

Otro punto crítico detectado por Oré es la necesidad de democratizar el conocimiento en IA dentro de las organizaciones. A su juicio, el error es pensar que la inteligencia artificial debe concentrarse en un solo equipo especializado.

“Muchas empresas creen que debe existir un equipo que haga toda la IA para la organización. Yo pienso lo contrario: esto es una herramienta para todos y debe democratizarse”, explica. En esa línea, destaca la importancia de impulsar procesos de IA literacy o alfabetización en inteligencia artificial para elevar las capacidades internas y reducir la resistencia al cambio.

La capacitación, sostiene, será uno de los factores decisivos para que las empresas peruanas puedan capturar el valor real de estas tecnologías. “La IA no debe reemplazar colaboradores, sino potenciarlos. Para lograr eso necesitamos entrenar, elevar el nivel de conocimiento y acompañar la adopción”, indica el ejecutivo de Laive.

Con respecto a los agentes inteligentes, Oré considera que es una de las tendencias más relevantes para los próximos años. Sin embargo, advierte que este crecimiento requerirá nuevos esquemas de gobernanza y alerta sobre el fenómeno emergente de la proliferación desordenada de soluciones individuales. “Los colaboradores también van a crear agentes y necesitamos una capa de gobierno para que conversen entre sí y se reutilicen dentro de la organización. Así como antes existía el shadow IT con bases de datos repetidas, ahora podríamos tener shadow AI o shadow de agentes si no establecemos una gobernanza adecuada”, destaca.

En ese sentido, el reto para Laive y para la industria de consumo masivo ya no será únicamente adoptar inteligencia artificial, sino construir capacidades, ecosistemas y modelos de gobierno que permitan escalarla de forma sostenible.

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