Para las mujeres en TI, decidir cambia el juego

Si bien los números son importantes en la representación femenina dentro del trabajo, el diferencial real está en que las mujeres se conviertan en quienes autorizan inversiones, definen arquitecturas y asumen los riesgos de la tecnología que transforma al negocio.

El liderazgo femenino en tecnología no debe limitarse a la inspiración simbólica, sino que debe medirse en decisiones con impacto en resultados, y estar presente en la mesa donde se define inversión, arquitectura, riesgo y estrategia.

"No se trata de un reto 'simbólico'; hoy las decisiones basadas en tecnología son estructurales, y las mujeres que estamos al mando de estrategias basadas en digitalización y cambios basados en el uso de más tecnología corporativa debemos asumir la responsabilidad de tomar decisiones de verdadero impacto. Hablar de liderazgo femenino sin hablar de poder de decisión es quedarse en la superficie", afirma Elisa García Barragán, CEO de Grupo Netsoft.

El Foro Económico Mundial señala que, a nivel global, persiste una brecha de género de más del 30 % en participación económica y oportunidades de liderazgo. En el sector tecnológico, esta disparidad se acentúa. A nivel global, casi 27 % de la fuerza laboral en tecnología es femenina (Deloitte, 2025) y, a pesar de que 57 % de los títulos de licenciatura los obtienen mujeres, solo ocupan 25 % de los puestos informáticos.

Además, según el estudio Women in Tech Leadership Survey, el 72 % de las mujeres en tecnología reporta haber enfrentado sesgos que limitaron su acceso a roles de liderazgo, mientras que el 56 % menciona haber sufrido discriminación que afectó su progreso profesional. En México, la participación femenina en el sector TIC sigue siendo limitada, representando menos del 20 % de la fuerza laboral entre 2012 y 2023, según el Instituto Mexicano para la Competitividad (IMCO).

“La falta de representación y la predominancia masculina generan la sensación de que no pertenecemos allí... La tecnología y la ciberseguridad no solo tienen espacio para las mujeres, nos necesitan”, comparte Michele Canatelli, Channel Account Manager para la firma de ciberseguridad ESET Brasil.

Carmen Sánchez Pichardo, directora de Operaciones de Bambú Tech Services, subraya la importancia de equilibrar la representatividad. Según el IMCO, aumentar la representación femenina en el sector TIC al 40 % –junto con políticas públicas y acciones coordinadas– podría generar un impacto económico de 53 mil millones de pesos mexicanos para 2030, un beneficio 26 % mayor que la tendencia actual.

Decisiones críticas, un doble reto para las mujeres líderes

El liderazgo femenino en tecnología enfrenta una doble exigencia: demostrar competencia técnica en entornos altamente especializados y ejercer autoridad ejecutiva en espacios históricamente subrepresentados. En proyectos críticos como la implementación de ERP o la integración de inteligencia artificial en procesos financieros, las decisiones no son neutras. Implican evaluar riesgos, proyectar escenarios, asignar recursos y asumir consecuencias.

Decidir sobre tecnología hoy implica definir automatización, analítica avanzada y gobierno de datos en la arquitectura central, con impacto transversal en finanzas, operaciones, cadena de suministro y estrategia corporativa. “La irrupción de la inteligencia artificial ha añadido una capa adicional de complejidad. Decidir sobre tecnología no es solo seleccionar una herramienta, sino definir cómo la organización integrará automatización, analítica avanzada y gobierno de datos en su arquitectura central”, explica García Barragán.

De acuerdo con McKinsey, 29 % de los puestos directivos globales en la industria son de mujeres y solo 15 % de los cargos de CTO o CIO en empresas tecnológicas de Fortune 500 están ocupados por ellas (McKinsey, 2025).

"Si la presencia femenina en los equipos del sector todavía es limitada, también se observa esta misma tendencia en los puestos directivos, donde son muy pocas las mujeres que logramos liderar equipos", comenta Sánchez Pichardo. Sin embargo, hay un mayor porcentaje de emprendedoras, como señalan las cifras de Women Hack, que reporta que 37 % de las startups tecnológicas tiene al menos una mujer fundadora.

La IA trae oportunidades para liderar

Laura Heisman, CMO de Dynatrace, destaca que el auge de la inteligencia artificial no solo remodela las funciones laborales, sino también las trayectorias profesionales, ya que "se estima que el 85 % de los puestos de trabajo que existirán en 2030 aún no se han creado".

"Este es nuestro momento para ayudar a definir el futuro del trabajo y sentar las bases para las generaciones venideras. Pero el progreso no es automático. Sin una acción intencionada y una conexión humana, las mujeres corren el riesgo de quedar marginadas en esta transformación... Aprender, experimentar y sentirse cómodas con la IA no es opcional", subraya Heisman.

Heisman enfatiza que el progreso no es automático. “Cuando apoyamos a las mujeres y a las generaciones futuras a través de tutoría, contratación intencionada, capacitación y aprendizaje compartido, no solo promovemos las oportunidades, sino que construimos una tecnología mejor, empresas más sólidas y un futuro más inclusivo”, comenta.

Más mujeres decidiendo, más valor para el negocio

La transformación debe ser estructural. Al elevar la representación de mujeres con poder ejecutivo en tecnología se busca corregir una brecha, pero también desbloquear productividad, aumentar el crecimiento y lograr la resiliencia empresarial.

En palabras de Carmen Sánchez Pichardo de Bambú Tech Services: “La desigualdad y brecha que existe entre hombres y mujeres en el sector de la tecnología inicia desde el nivel educativo y se agranda en el mercado laboral. Sin embargo, el que más mujeres busquen iniciarse como empresarias en esta industria es un dato alentador que muestra que nosotras también podemos contribuir con la innovación y el progreso de la humanidad”.

El consejo de Michele Canatelli de ESET Brasil es claro: “Avancen sin pedir permiso. La tecnología necesita su mirada y su forma única de pensar. Lo más importante es estar abiertas al aprendizaje continuo”, concluye.

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