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ABB: Mayor demanda energética en México requerirá resiliencia
La demanda eléctrica en México se elevará en 450 % por la ola de data centers orientados a la IA, y se espera que el consumo energético alcance los 1.5 GW en 2030. En este escenario, ABB apuesta por la resiliencia energética.
La acelerada expansión de los centros de datos en México, impulsada por la inteligencia artificial, la nube y la digitalización empresarial, está transformando el mapa energético nacional. En ese contexto, ABB anunció la llegada al mercado mexicano de SACE Emax3, una nueva generación de interruptores inteligentes de baja tensión diseñados para reforzar la continuidad operativa, la eficiencia energética y la ciberseguridad en infraestructura crítica.
El anuncio se produce en un momento en que el país enfrenta el reto de incrementar su capacidad eléctrica para atender a industrias cada vez más demandantes de energía, particularmente los centros de datos, cuya expansión está generando nuevas exigencias para la red eléctrica nacional.
Miguel González, líder comercial de Electrificación y Gerente de Marketing y Ventas para Smart Buildings y Smart Power de ABB México, señaló que el país aún mantiene una fuerte dependencia de combustibles fósiles. "Hoy en día, nuestra generación eléctrica proviene en casi 70 % de combustibles fósiles. Esa es la gran área de oportunidad que tiene México para acelerar su transición energética", afirmó.
Los data centers, protagonistas del crecimiento energético
Uno de los puntos centrales fue el impacto que tendrán los centros de datos en el consumo eléctrico nacional durante los próximos años. De acuerdo con cifras compartidas por ABB, actualmente los centros de datos instalados en México consumen alrededor de 270 megawatts (MW) de capacidad energética. Sin embargo, la expectativa es que, para 2030, esa cifra alcance los 1.500 MW, equivalentes a 1.5 gigawatts (GW).
El incremento representa un crecimiento superior al 450 % en apenas cinco años, impulsado principalmente por la adopción de inteligencia artificial generativa, procesamiento de grandes volúmenes de datos y servicios de nube.
"En México se está generando un clúster bastante importante de data centers. Hasta ahora, el consumo gira alrededor de 270 megawatts, pero se estima que para 2030 podamos tener una base instalada de hasta 1.500 megawatts", explicó González.
Estas cifras resaltan que los nuevos centros de datos dedicados a la inteligencia artificial consumen mucha más energía que las instalaciones convencionales. ABB calcula que algunos de estos complejos tecnológicos pueden requerir hasta 10 veces más energía que un centro de datos tradicional, lo que eleva la presión sobre la infraestructura eléctrica y obliga a los operadores a buscar soluciones capaces de garantizar la disponibilidad permanente.
Luis Torreblanca, responsable de los segmentos de edificios inteligentes y centros de datos de ABB México, destacó que la compañía ya tiene una presencia significativa en esta industria a escala global. "Uno de cada cuatro centros de datos a nivel global utiliza tecnología ABB", comentó.
Según el directivo, dicha participación permite a la empresa identificar tendencias tecnológicas, arquitecturas eléctricas y desafíos operativos que posteriormente son adaptados a mercados en expansión como México.
ABB participa principalmente en dos frentes dentro de los centros de datos: electrificación y automatización. Las soluciones que suministra la compañía abarcan desde la llegada de la energía al sitio hasta los sistemas de distribución eléctrica que alimentan los servidores.
Torreblanca destacó, además, la colaboración estratégica que ABB mantiene con Nvidia para desarrollar infraestructura basada en corriente directa (DC), una tecnología que podría convertirse en la base de los centros de datos de próxima generación.
Las expectativas de crecimiento para esta industria son considerables. Según datos compartidos por la empresa, al cuadruplicarse la demanda energética de los centros de datos hacia 2030, se impulsarán inversiones globales cercanas a 30 mil millones de dólares en infraestructura especializada.
ABB estima que aproximadamente el 50 % de esas inversiones estarán relacionadas con tecnologías de corriente directa, un segmento donde la empresa busca posicionarse como líder. Como muestra de esta apuesta, la firma inauguró recientemente en Monterrey una planta de más de 20 mil metros cuadrados, diseñada para fabricar soluciones de electrificación destinadas a infraestructura crítica, incluyendo centros de datos. La nueva planta también generará alrededor de 300 empleos especializados.
Paralelamente, ABB reveló que destina cerca del 40 % de los recursos de investigación y desarrollo de su división de electrificación a la creación de nuevas tecnologías orientadas específicamente a los centros de datos de próxima generación.
El nuevo frente es la ciberseguridad energética
Más allá de la disponibilidad eléctrica, ABB considera que uno de los mayores retos de la nueva economía digital será proteger la infraestructura crítica de amenazas cibernéticas. Miguel González señaló que la resiliencia energética ya no depende únicamente de fenómenos climáticos extremos o fallas técnicas.
"Hoy vemos lluvias intensas, calor extremo o interrupciones eléctricas, pero también estamos enfrentando riesgos relacionados con hackeos que pueden afectar la continuidad energética de instalaciones críticas", detalló. En el caso de los centros de datos, por ejemplo, la operación de estas instalaciones depende de sistemas interconectados capaces de intercambiar información en tiempo real.
Los ejecutivos de ABB advirtieron que la convergencia entre tecnologías operativas y tecnologías de la información está elevando los riesgos de ciberataques en sistemas eléctricos. Para responder a esta tendencia, la compañía incorporó nuevas capacidades de protección digital en Emax3.
Ricardo Ocadiz Yañez, gerente de Márketing de Producto en ABB Electrificación, explicó que la evolución del interruptor inteligente responde precisamente a la necesidad de reforzar la protección ante amenazas cada vez más sofisticadas. "Algo que hemos estado viendo es la posibilidad de hackeos en la infraestructura eléctrica. Por eso incorporamos tecnologías que fortalecen la seguridad y permiten proteger mejor las instalaciones críticas", declaró.
ABB busca posicionar a Emax3 no solo como un dispositivo de protección eléctrica, sino también como una plataforma de inteligencia energética. El equipo integra capacidades avanzadas de monitoreo que permiten medir corrientes, voltajes, potencia eléctrica y calidad de la energía en tiempo real. Además, genera información analítica que permite a operadores y administradores anticipar problemas, detectar anomalías y optimizar el consumo energético.
"Las empresas necesitan algo más que protección eléctrica; necesitan información útil para tomar decisiones. Medir, analizar y actuar en tiempo real se ha vuelto una ventaja competitiva", afirmó Ocadiz.
La plataforma también incorpora sistemas de detección temprana de arco eléctrico y monitoreo de temperatura en componentes críticos, funcionalidades que ayudan a disminuir riesgos operativos y evitar interrupciones de servicio, y que adquieren valor estratégico en industrias donde un minuto de inactividad puede representar pérdidas millonarias.
Inteligencia artificial y energía van de la mano
La expansión de la inteligencia artificial es uno de los motores detrás de la creciente demanda energética global. En opinión de ABB, el auge de aplicaciones de IA está obligando a replantear la manera en que se genera, distribuye y consume electricidad.
"La demanda eléctrica se está volviendo mucho más crítica en data centers y edificios inteligentes. Las organizaciones necesitan infraestructura capaz de sostener continuidad, eficiencia y crecimiento", aseguró Torreblanca.
La empresa considera que el crecimiento de la IA ocurrirá de la mano de una profunda modernización de la infraestructura energética. Por ello, ABB identifica cinco pilares clave para llevar a cabo una transición energética exitosa:
- incrementar la generación renovable,
- modernizar las redes eléctricas,
- fortalecer el almacenamiento de energía, acelerar la electrificación del consumo y mejorar la eficiencia energética.
En todos esos frentes, los centros de datos se perfilan como un actor estratégico.
México frente a la oportunidad digital
La llegada de Emax3 coincide con un momento decisivo para el mercado mexicano. La instalación de nuevas regiones de nube pública, inversiones multimillonarias en infraestructura digital y la llegada de proyectos relacionados con inteligencia artificial están posicionando al país como uno de los principales destinos para la construcción de centros de datos en América Latina.
Sin embargo, el crecimiento del sector dependerá de la capacidad de asegurar un suministro eléctrico confiable, eficiente y protegido frente a amenazas físicas y digitales. Así, la apuesta de ABB va dirigida a que la próxima etapa de desarrollo no sólo estará marcada por mayor capacidad energética, sino también por una infraestructura inteligente capaz de anticipar fallas, optimizar recursos y resistir ataques cibernéticos.