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IA, nuevas habilidades y rapidez marcan las tendencias laborales en 2026
La capacidad de aprender y adaptarse, saber trabajar con la IA, el aprendizaje continuo y una mayor velocidad de respuesta son las tendencias que marcan la búsqueda y desarrollo de talento en la segunda mitad del año, dice Pandapé.
La velocidad con la que evolucionan la inteligencia artificial (IA), las habilidades profesionales y las expectativas del talento está obligando a las organizaciones a replantear la forma de contratar personas, desarrollar talento y gestionar equipos. Y esto se verá reflejado en la segunda mitad de este año.
"La diferencia, en este segundo semestre del año, estará en la capacidad para aprender con rapidez, adaptar procesos y desarrollar talento preparado para un entorno donde la transformación ocurre todos los días", comentó Haydeé Jaime, gerente de Estrategia de Contenido de la plataforma de Recursos Humanos Pandapé.
La ejecutiva señaló que hay cuatro tendencias que tomarán especial relevancia en esta temporada:
1. La capacidad de aprendizaje gana terreno frente a la experiencia
La experiencia profesional continúa siendo un criterio importante para las empresas, pero comienza a complementarse con una nueva prioridad: la capacidad de aprender, adaptarse y adquirir habilidades conforme evolucionan las funciones y la tecnología. En un mercado en el que los conocimientos pierden vigencia más rápidamente, las organizaciones necesitan personas capaces de evolucionar junto con el negocio.
El "Market Research 2026" de Pandapé revela que 36 % de los líderes de Recursos Humanos identifican la evaluación por competencias como una de las principales tendencias del año, y estudios internacionales coinciden en que el aprendizaje continuo será uno de los factores que definirán la competitividad del talento en los próximos años. La experiencia sigue siendo relevante, pero el potencial para desarrollarse adquiere cada vez mayor peso.
2. La IA deja de ser una herramienta y comienza a redefinir el trabajo
La conversación sobre IA cambia de enfoque. Después de una etapa centrada en automatizar tareas, las empresas comienzan a reorganizar procesos completos para que personas y tecnología colaboren de manera más eficiente. El objetivo ya no es únicamente ahorrar tiempo, sino mejorar la calidad de las decisiones, acelerar el aprendizaje, la productividad, y generar nuevas formas de crear valor.
Este cambio también modifica las habilidades que las organizaciones demandan. La capacidad de trabajar junto a sistemas inteligentes, validar información, ejercer criterio y resolver problemas complejos comienza a diferenciar a los profesionales en un entorno donde la IA forma parte de las actividades cotidianas.
3. El aprendizaje continuo sustituye a la capacitación tradicional
Los modelos de formación basados en cursos aislados ya no son efectivos en un entorno donde las habilidades cambian de manera constante. Las organizaciones comienzan a integrar el aprendizaje dentro del trabajo cotidiano, con experiencias más prácticas, personalizadas y apoyadas por IA, para desarrollar nuevas capacidades conforme aparecen nuevos desafíos.
Esta evolución también redefine el papel de Recursos Humanos. Más que coordinar programas de capacitación, estas áreas deben construir culturas donde aprender forme parte de la operación diaria, con espacios para experimentar, intercambiar conocimiento y responder con rapidez a las necesidades del negocio.
4. La velocidad es la nueva ventaja competitiva
La rapidez ya no es un indicador operativo porque se está convirtiendo en una capacidad estratégica. Las empresas necesitan responder antes a los cambios del mercado, reorganizar equipos con mayor agilidad y acelerar la toma de decisiones sin perder calidad. En este contexto, la velocidad ya no depende únicamente de la tecnología, sino de la forma en que las organizaciones diseñan procesos, desarrollan habilidades y aprovechan el talento disponible.
Para Haydeé Jaime, las organizaciones que marcarán la diferencia serán las que logren combinar en una misma estrategia la IA, con un aprendizaje continuo, el desarrollo de habilidades y la capacidad de adaptarse. "La verdadera ventaja competitiva seguirá estando en las personas y en su capacidad para evolucionar junto con el cambio", concluyó.