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Las mujeres impulsan la digitalización empresarial
Hoy las mujeres lideran una transformación silenciosa, pero poderosa, en el mundo de la tecnología. Desde el desarrollo de software hasta el comercio de proximidad, su impacto no solo es visible, sino esencial para el futuro de la economía digital.
El impacto de la tecnología como motor de inclusión se ha extendido en los últimos años. En el sector del desarrollo de software, por ejemplo, la inteligencia artificial (IA) está transformando la forma en que las mujeres dirigen sus carreras, según el “Dev Barometer Q1 2026” de BairesDev, que muestra que, para el 64 % de las mujeres desarrolladoras, la IA ha mejorado su capacidad para empoderarse profesionalmente.
El informe de BairesDev revela que una de cada tres mujeres reporta mayor visibilidad u oportunidades gracias a la IA. Lo que subraya la necesidad de políticas organizacionales que evolucionen al ritmo de la adopción tecnológica. Además, persiste una brecha de confianza: solo el 56 % considera que las herramientas de IA son equitativas entre géneros, frente al 64 % de los hombres. “Las reglas alrededor de la IA están evolucionando más lentamente que su adopción”, señala la investigación.
Como impulsoras de la transformación digital de las pymes, empresarias y emprendedoras –que en México suman casi siete millones de mujeres, según datos de la Confederación de Cámaras Nacionales de Comercio, Servicios y Turismo (CONCANACO SERVYTUR)– están liderando la digitalización de sus comercios, transformando tiendas tradicionales en centros de servicios integrales. “Miles de mujeres están al frente de tiendas de abarrotes y comercios de proximidad que se han convertido en puntos estratégicos de transformación digital”, destaca Karla Posadas, gerente comercial de Prontipagos.
Prontipagos es un ecosistema tecnológico diseñado para pequeños comercios, que integra servicios como pagos con tarjeta, recargas, cobro de servicios, créditos y venta de tarjetas de regalo digitales. Esto permite a las tenderas diversificar sus ingresos y consolidar sus negocios como puntos estratégicos dentro de sus comunidades. “La digitalización impacta en la rentabilidad y fortalece la autonomía económica y la capacidad de decisión”, añade Posadas.
Este contexto local se alinea con una tendencia regional: en el último año, el registro de nuevas empresas lideradas por mujeres en la región creció 11,4 %, sumando más de 176.500 nuevos negocios y, actualmente, una de cada tres empresas en la región es encabezada por una mujer, según la plataforma de contabilidad Alegra.com. Para finales de 2026, se espera que las mujeres lideren el 40 % del ecosistema pyme en la región.
El trabajo doméstico no reconocido
Las mujeres enfrentan desafíos estructurales que limitan su crecimiento económico. Por ejemplo, en México, según el INEGI, el trabajo no remunerado en los hogares representó casi el 25 % del PIB en 2022, y las mujeres generaron el 73 % de ese total.
Este trabajo, que no cotiza en sistemas de seguridad social como el IMSS o ISSSTE, afecta directamente su capacidad de ahorro, pensión y acumulación patrimonial, y las mujeres dedican 2,5 veces más horas que los hombres a este tipo de trabajo, explica Grupo Viraal, firma especializada en educación y planeación financiera.
“Desde la lógica financiera, el trabajo doméstico es un subsidio que reduce costos al Estado y al mercado, pero también genera un costo individual diferido”, señala la empresa. Este costo se traduce en trayectorias laborales fragmentadas, menor crecimiento salarial y mayor vulnerabilidad económica en la vejez.
Desde la plataforma señalan que esta tendencia se verá impulsada por una velocidad de comercialización sin precedentes, donde se estima que el 85 % de las emprendedoras logrará emitir su primera factura legal en menos de 30 días. Gracias a una tasa de supervivencia actual del 63,6 % –que ya supera a la de los hombres en 6.2 puntos porcentuales–, los negocios liderados por mujeres se consolidarán como el segmento más resiliente y estable de la economía mexicana.
Estos son apenas algunas ejemplos de cómo tecnología puede ayudar a transformar vidas y economías. Desde el comercio de proximidad hasta el desarrollo de software, las mujeres están liderando estos cambios, enfrentando desafíos estructurales y aprovechando herramientas digitales para empoderarse. Sin embargo, para que esta transformación sea sostenible, es necesario cerrar las brechas de confianza y equidad.
Los negocios encabezados por mujeres no solo son espacios de confianza y cercanía, sino que pueden ser centros integrales para la comunidad. “La digitalización amplía ese rol y posiciona al negocio como un motor de cambio”, señala Karla Posadas. En un mundo cada vez más digital, las mujeres no solo están adaptándose; están liderando el cambio.