¿El conflicto en Irán impacta en mi ciberseguridad?

Aunque el conflicto se desarrolla en Medio Oriente, ESET advierte que sus efectos pueden impactar a organizaciones de todo el mundo, tanto por ataques a infraestructura de nube, como por el aumento de actividades hacktivistas.

Si bien el conflicto en Irán se desarrolla en la región de Medio Oriente, las repercusiones en el ciberespacio pueden afectar a organizaciones en todo el mundo, señaló la compañía de detección de amenazas ESET.

Un ejemplo claro de eso ocurrió al inicio del conflicto, cuando drones iraníes atacaron instalaciones de infraestructura de nube de AWS en Emiratos Árabes Unidos y Bahréin, afectando servicios críticos y aplicaciones empresariales en distintas regiones. Ese tipo de incidentes demuestra que, actualmente, la distancia física respecto de una zona de guerra no garantiza estar aislado de sus consecuencias debido a que los entornos están altamente interconectados.

Para la mayoría de las organizaciones, el principal riesgo se manifiesta en el ciberespacio, donde actores vinculados a Irán han incrementado su actividad, con decenas de grupos hacktivistas activos en apoyo a sus intereses: la Unit 42 de Palo Alto Networks contabilizó más de 60 grupos hacktivistas pro-Irán activos, y las agencias de ciberseguridad del Reino Unido y Canadá, así como Europol y el Departamento de Seguridad Nacional de Estados Unidos, alertaron sobre un aumento en los niveles de amenaza.

Esto genera un escenario, señaló ESET, en el que múltiples actores de amenazas pueden llevar adelante ataques con distintos objetivos, ampliando la superficie de riesgo para empresas y organismos en todo el mundo. “Este tipo de conflictos pone en evidencia que el ciberespacio es un frente activo más, donde los ataques pueden escalar rápidamente y tener impacto global. Las organizaciones deben estar preparadas para enfrentar un aumento en la actividad maliciosa, incluso si se encuentran lejos del epicentro del conflicto”, comentó Martina López, especialista en Seguridad Informática de ESET Latinoamérica.

La experta señaló que las amenazas abarcan desde campañas oportunistas de DDoS y defacement, hasta incursiones dirigidas de data‑wiping y operaciones de ciberespionaje con tiempos de permanencia prolongados, pasando por daños a la cadena de suministro que pueden impactar incluso a organizaciones sin conexión directa con el conflicto.

López dijo que es importante para las empresas monitorear de cerca la evolución de las amenazas, reforzar las estrategias de protección y comprender que los conflictos geopolíticos actuales tienen un correlato directo en el mundo digital.

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