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La impresión en braille ayuda a cerrar la brecha de accesibilidad
Dentro del marco del Día Internacional del Braille, que se conmemora cada 4 de enero, es necesario recordar la urgencia de atender los desafíos laborales, educativos y urbanos que enfrentan las personas con discapacidad visual, afirma Roland DGA.
La impresión en braille se ha convertido en una herramienta imprescindible para la inclusión de minorías con discapacidad. Las nuevas tecnologías permiten imprimir sobre múltiples materiales y crear relieves táctiles con mayor precisión, durabilidad y alcance, lo que ayuda a incrementar la autonomía y seguridad de quienes dependen del tacto para orientarse.
En México, el uso de estas soluciones es particularmente crítico, ya que el país está entre los primeros diez con el mayor número de personas con discapacidad visual o ceguera. Según la Agencia Internacional para la Prevención de la Ceguera, alrededor de 16 millones de personas viven con esta condición, y requieren señalización braille para poder moverse, informarse y participar plenamente en la vida pública.
De acuerdo con la empresa de impresión Roland DGA, existe una necesidad cada vez mayor de producir materiales accesibles para escuelas, hospitales, transporte, oficinas y espacios públicos, lo que impulsado la adopción de la impresión en braille para señalización accesible, que permita fabricar mensajes táctiles nítidos, consistentes y duraderos.
“Hablar de accesibilidad es hablar de autonomía. Cuando una tecnología permite crear materiales táctiles de forma local, inmediata y confiable, está contribuyendo directamente a la inclusión”, explica Francisco Calleja, gerente de Ventas de Roland DGA para México, Centroamérica y El Caribe.
El ejecutivo señala que las impresoras de gran formato y cama plana con tinta UV han sido clave en esta evolución por su capacidad para adherirse a materiales rígidos y flexibles, resistir humedad, abrasión, químicos suaves y rayos solares, así como generar relieves legibles.
La accesibilidad obligatoria exige braille bien hecho
Calleja afirma que la necesidad de estas soluciones no depende solo de la demanda social, sino que forma parte del marco legal mexicano. El directivo indica que el país ha avanzado en materia de accesibilidad gracias a la Ley General para la Inclusión de las Personas con Discapacidad, que establece la obligación de garantizar condiciones adecuadas en espacios públicos y privados, y la norma NMX-R-050-SCFI-2006, que define los requisitos para la señalización accesible.
Esta última norma exige características específicas que aseguren la correcta lectura táctil, que incluyen caracteres en relieve con dimensiones precisas, el uso adecuado del sistema braille, y la instalación accesible y coherente con rutas de movilidad segura.
“Estas regulaciones obligan a incorporar señaléticas con braille para espacios públicos y corporativos, lo que incluye letreros, directorios, botones de elevadores, pasamanos y señalización de emergencia. Su propósito es eliminar barreras, facilitar la orientación y mejorar la seguridad de las personas con discapacidad visual”, explica Calleja.
Un futuro más inclusivo
El Día Internacional del Braille enfatiza que el acceso a la información es un derecho que debe garantizarse para todas las personas, sin importar su condición, expresan desde Roland DGA. En este sentido, la ingeniería, la innovación y la tecnología orientadas hacia este objetivo permiten desarrollar soluciones que eliminen barreras y amplíen la autonomía de quienes viven con discapacidad visual.
“La producción de materiales táctiles, gráficos accesibles y textos en relieve de alta precisión demuestra cómo la impresión en braille puede convertirse en una aliada poderosa para la inclusión. Estas herramientas son esenciales para que quienes viven con discapacidad visual puedan orientarse, informarse y participar plenamente en los espacios públicos y privados”, subraya el gerente de Ventas de Roland DGA para México, Centroamérica y El Caribe.
Si bien México aún tiene un largo camino por recorrer para asegurar entornos verdaderamente accesibles, la tecnología será una pieza clave para transformar la realidad de un sector históricamente relegado.
“Cuando democratizamos la producción de materiales, estamos ampliando la red de apoyo para quienes más lo necesitan. La tecnología solo tiene sentido cuando mejora vidas”, concluye Calleja.