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AMD: La innovación y los servicios demandan mejor infraestructura

La infraestructura actual de cómputo ha evolucionado para darle soporte a las nuevas tendencias y demandas de la economía actual. El director de Ventas Comerciales de AMD para Latam nos habla sobre esto.

Hiram Monroy, director de Ventas Comerciales para AMD en Latinoamérica de habla hispana, es responsable de trabajar con empresas, con entidades gubernamentales, con entes de educación para ayudarles en su transformación digital utilizando todas las tecnologías de AMD.

En entrevista con ComputerWeekly en Español, el ejecutivo explicó como el auge de las herramientas de inteligencia artificial y analítica están impulsando el crecimiento del mercado de procesadores e infraestructura de cómputo que les permita controlar, manipular y procesar la enorme cantidad y complejidad de datos que requieren.

Monroy también habló sobre cómo los nuevos procesadores ahora permiten cifrar la información desde el hardware, y ofrecer no solo mayor poder de cómputo, sino también un menor consumo energético gracias a sistemas más eficientes que, a su vez, ayudan a reducir costos.

Hiram Monroy

¿Cómo está transformando todas estas tendencias de inteligencia artificial, analítica, que son las que están teniendo más auge en este momento, el tema de la infraestructura y de la necesidad de capacidad de cómputo?

Hiram Monroy: Hoy hablamos de inteligencia artificial (IA), pero la realidad es que la IA es uno de los tantos habilitadores que hoy en día están utilizando las organizaciones para su transformación digital. La pandemia ocasionó que muchos de estos procesos de transformación digital que venían ocurriendo ya en algunas organizaciones se aceleraran. Esos procesos, hoy día, se caracterizan porque las empresas están generando valor para sus clientes a través de nuevos procesos o nuevos servicios escritos/desarrollados en software, pero habilitados por datos. Y esto realmente viene a dar un vuelco completamente a la forma en la cual estamos acostumbrados a que las organizaciones brindáramos valor a nuestros clientes.

Con esta digitalización, la demanda de mayor poder de cómputo se ha exponenciado, de tal manera que, hoy, para todos estos procesos de transformación digital se requiere de muchos datos. Datos que no solamente están almacenados en los centros de datos de las organizaciones, [sino] que pueden provenir de la nube, de dispositivos de IoT, de una cámara o  de un dron. Entonces, la manera de poder controlar, manipular y procesar estos datos realmente se ha complicado de una manera muy grande.

Y ahí es donde, a través de todos los desarrollos que está haciendo AMD, es que hemos estado logrando encajar perfectamente en estas necesidades. Porque hoy no solamente se requiere mayor poder de cómputo, también se necesita que la información que se procesa por estos equipos sea segura y, obviamente, las organizaciones lo que están pidiendo es reducir costos. Al reducir costos, viene una gran complejidad para los líderes de tecnología de las organizaciones: por un lado, tienen que habilitar sistemas más rápidos, más seguros, más eficientes; al [mismo] tiempo que reducen el costo, no tanto de adquisición como de mantenimiento. Ahí es donde nos encontramos y donde la propuesta de AMD ha venido a encajar muy bien.

¿Cómo se logra hacer esta reducción de costos y esta facilitación respecto a las necesidades que tienen las empresas desde el hardware?

Hiram Monroy: Definitivamente, todo esto es gracias a la innovación. Pareciera una frase muy trillada y también un tanto genérica. La innovación implica muchas cosas, pero, en nuestro caso, todo esto se ha logrado gracias, precisamente, a la creación de nueva tecnología que es más eficiente, que brinda mayor capacidad de poder de cómputo, y que además hace que la información que pasa por el procesador se encripte. Con esto se viene a resolver un problema que anteriormente estaba ahí y que no se había podido resolver: que la información que está viva dentro de los equipos pasara de una manera desnuda (no estaba encriptada).

Gracias a esta innovación, también podemos brindar un mayor poder de cómputo utilizando un menor consumo energético. Y cuando hablamos de un menor consumo energético hablamos de sistemas más eficientes, que obviamente utilizan tecnología de punta, la cual hace que los transistores que forman parte de estos procesadores sean mucho más eficientes, que no consuman tanta energía y que las organizaciones que los utilizan reduzcan sus emisiones de CO2 a la atmósfera (su huella de carbono), y con esto también se ayuda a que las organizaciones puedan reducir costos.

Si antes, para satisfacer las necesidades de un proceso determinado, tú requerías diez servidores, hoy día, con esta nueva tecnología, con los procesadores AMD EPYC, no requieres diez: puedes requerir 4, 5 o hasta 6 servidores. Cuando traduces esto a un modelo más financiero, dices: ‘oye, no es lo mismo consumir energía eléctrica para diez servidores que para seis’. No es lo mismo pagar licenciamiento para diez servidores que para seis. No es lo mismo mantener/utilizar administradores para gestionar diez servidores que seis. Entonces, el TCO (costo total de propiedad) se reduce de manera importante. Ahí es donde nosotros brindamos esta mayor eficiencia, al tiempo que permitimos que las organizaciones crezcan y habiliten sus procesos de transformación digital.

Dentro de este escenario, ¿cuáles son los principales desafíos por enfrentar? ¿Las necesidades, la velocidad de la innovación, la falta todavía de conocimientos para tomar decisiones adecuadas…?

Hiram Monroy: Los retos principalmente están viniendo por esta necesidad de tener poder, de manipular estas grandes cantidades de información. Hoy día, los sistemas de inteligencia artificial necesitan grandes cantidades de datos para poder funcionar. Todos sabemos que, para que estos sistemas puedan funcionar de manera autónoma, necesitan ser entrenados; para poder ser entrenados, obviamente se requiere mayor cantidad de equipos. Entonces, yo resumiría los retos que se están enfrentando en los siguientes puntos:

  • Primero, la necesidad de mayor poder de cómputo sin crecer la cantidad de infraestructura que se tiene. Esto es hacer más con menos, o más con lo mismo.
  • Segundo, seguridad: la información viene de diferentes fuentes, obviamente se maximiza los riesgos de seguridad o de vulnerabilidad que la información puede llegar a tener en su trayecto desde la fuente hasta el servidor central, o si estamos hablando de la nube central que va a consolidar esta información.
  • Otro de los más grandes desafíos tiene que ver con el cumplimiento de políticas. Para nadie es un secreto tampoco que estos nuevos sistemas están conllevando nuevas reglas, nuevas políticas (incluso políticas que se están definiendo de alguna manera sobre la marcha). Obviamente, las políticas siempre van un tanto rezagadas respecto al avance que hay en la tecnología, y esto lo que hace es que, de repente, los líderes de tecnología tengan una nueva normativa, tengan una nueva política que cumplir, y ahí es donde viene a incrementarse la complejidad de todo esto.

Entonces, es mayor desempeño por un menor costo, mayor seguridad –por supuesto, mantener la información segura– y reducir los costos de gestión de esta infraestructura.

¿Cuáles son tus objetivos durante los siguientes cinco años?

Hiram Monroy: Dar continuidad a lo que AMD ya inició desde hace cuatro años, en 2018, cuando lanzamos la nueva familia de productos, desde procesadores EPYC para centros de datos y nube, procesadores Ryzen para equipo de cómputo personal, Threadripper para estaciones de trabajo, pero también nuevas soluciones como DPUs o GPUs (que a lo mejor son términos que no todo el mundo domina).

Los DPU son procesadores que permiten hacer mucho más eficiente el manejo de ambientes virtualizados. Te pongo un ejemplo: Cuando hablamos de un ambiente virtualizado hablamos de un servidor que ya no opera de manera monolítica (anteriormente se instalaba un servidor con una base de datos para una empresa, con aplicaciones para una sola empresa, y esta era la forma en la que operaba). Hoy día, gracias a la virtualización, se permite que, por ejemplo hablando de proveedores de servicios de nube pública, dentro de un mismo servidor se puedan tener las operaciones de una o más empresas. ¿Por qué? Porque están operando en máquinas virtuales totalmente independientes, desde el punto de vista tecnológico, y esto lo que permite es tener una mayor densidad de trabajo en el mismo equipo.

Sin embargo, cuando vemos cómo está [funcionando el ambiente virtualizado] dentro del equipo, se ha detectado que, del 100 % del poder de cómputo de un procesador, entre un 15 % hasta un 75 % puede ser utilizado para gestionar toda la labor de virtualización, dejando, en el mejor de los casos, un 85 % de poder de cómputo ya para el trabajo para el cual fue destinado el equipo, y hasta un 15 % en el peor de los casos. Entonces, con esta tecnología de DPU lo que se está haciendo es, toda esa lógica –para poder gestionar la memoria virtualizada, los CPU virtualizados, el almacenamiento virtualizado– se está sacando del procesador, dejando únicamente al procesador la labor de gestionar las cargas de trabajo. Esta tecnología está permitiendo lograr mayores eficiencias.

Parte de nuestra labor es darla a conocer y habilitar a nuestros partners, tanto fabricantes como integradores. Parte de mis funciones es no sólo dar a conocer, sino habilitar al ecosistema de fabricantes, integradores y clientes finales; darles a conocer toda esta tecnología y ayudarles a integrarla dentro de sus procesos para ser más eficientes, lograr más con menos, y que vean en AMD un socio tecnológico de largo plazo.

¿Consideras que las empresas de América Latina ya están un poco más maduras en cuanto al aprovechamiento de la tecnología para su transformación digital, o todavía les cuesta trabajo?

Hiram Monroy: Creo que encontramos de todo. Por ejemplo, las empresas transnacionales o multinacionales, por el mismo tamaño de su negocio, son las que más acelerada han visto la adopción de estas nuevas tecnologías, de tal manera que se han visto llevados tanto a capacitar a su personal interno, como a hacer nuevas alianzas que anteriormente no tenían. Estas alianzas llevan consigo el conocimiento que estas empresas tienen para implementar una solución, por ejemplo de cadena de bloques (hablando del sector financiero), o una solución de reconocimiento de imágenes (hablando de un sistema de seguridad en una tienda departamental, de retail). Las empresas han sido forzadas a adoptar esta tecnología, hablar este idioma, pero ciertamente no existe todavía la oferta por parte de estos integradores en saber cómo integrar estas soluciones.

Algo que hemos visto nosotros es que, en los integradores tradicionales, mucho del ecosistema que se utilizó para implementar los ERP hoy sigue operando. Pero, cuando hablamos de soluciones de IA que hacen uso de machine learning o deep learning, el desarrollo de redes neuronales, estamos hablando de otro tipo de habilidades de las que tienen estas empresas “tradicionales” (que siguen agregando valor).

El ritmo de los avances en tecnología demanda el desarrollo de un conocimiento a una velocidad mucho más acelerada, y ahí es precisamente donde algunas empresas de nicho están tomando mucho auge, sobre todo porque son empresas que surgieron con la misma dinámica de esta transformación. Son empresas que integran software, que desarrollan software, que desarrollan incluso algoritmos que permiten tomar ciertas decisiones. Pero esto no todas las empresas lo tienen hoy en día como parte de su ADN. Ahí es donde ha sido necesario salir a buscar.

Lo bueno de todo esto es que la tecnología se ha democratizado. Para cualquier emprendedor que quisiera entrarle a un tema determinado (ya sea blockchain, machine learning, etc) con los conocimientos puede hacerlo y empezar a generar ingreso de una manera muy rápida.

¿Cuál es la vertical que más está creciendo como mercado en cuanto a la demanda de infraestructura en América latina?

Hiram Monroy: Si hablamos de verticales, yo diría que una de las verticales que definitivamente ha crecido mucho y que de manera regular lo hace, porque es parte de su negocio, es el sector financiero. Es una vertical que hace un uso extensivo de la tecnología para sus operaciones. Desde el tema de compra/venta de acciones, detección de fraudes, o incluso simulación de escenarios con los cuales pueden hacer sus predicciones, este sector es de los que más dinamismo han mostrado, no solamente en adquisición de nueva tecnología, sino también en la renovación de infraestructura existente.

El sector salud también es otro de los que han estado muy activos. Cuando lo vemos de una manera amplia, si lo enfocamos, por ejemplo, en temas de investigación y desarrollo de medicamentos. Los últimos años fueron prueba [de esto] a través del desarrollo de la vacuna del COVID. Esto obviamente sentó las bases para el desarrollo de otros productos.

Incluso, la misma industria de la tecnología –en la cual nosotros nos encontramos–, a través de la creación de los hyperscalers con grandes centros de datos, las nubes públicas, pero también otras nubes que están dando vida a tecnología que va a venir en algunos años. Es el caso de Meta que, hoy día, después de los tres más grandes hyperscalers, aglutina la mayor cantidad de servidores en sus centros de datos. Entonces, el sector tecnológico también ha venido a ser uno de estos grandes compradores de tecnología.

El sector retail también, y no solamente con aspectos que ya veníamos viendo como, por ejemplo, toda la serie de servicios y nuevos productos que se derivaban de la unicanalidad, el hecho de llevar la experiencia de compra que teníamos en las tiendas físicas a internet. En adición a eso, la tecnología les está ayudando a poder resolver problemas que tenían de mucho antes, como la prevención de pérdidas, la reducción de merma, temas de seguridad. Ahí es donde los grandes retailers han visto en la tecnología un gran aliado para seguir manteniendo eficiencia en su operación, al tiempo que mantienen los costos bajos y, en consecuencia, los márgenes saludables para seguir operando.

El sector educación también es uno de los que se mantienen muy activos en todo este tema de renovación tecnológica, [así como] manufactura. Cuando hablamos de transformación digital creo que falta tiempo para hablar de estos casos de referencia, de empresas que han visto en el uso de la tecnología la manera de agregar más valor a sus clientes.

En términos del crecimiento, solamente como datos, en las inversiones de tecnologías: hace diez años la inversión anual mundial estaba alrededor de los diez mil millones de dólares; hoy en día (2023) está oscilando en los 93 mil millones de dólares. Esto habla de cómo la tecnología se ha convertido en este nuevo habilitador de creación de valor a través de todas estas tecnologías que ya hablamos. La IA definitivamente es la que hoy día se está llevando todos los reflectores, pero esta en conjunto con un montón de otras están permitiendo habilitar estos nuevos procesos de creación de valor.

El caso de AMD demuestra esta mayor demanda, Nosotros hace algunos años éramos una empresa dedicada a la creación de procesadores para equipo de cómputo personal. Hoy estamos presentes no solamente en el desarrollo de estos procesadores, sino también de GPU que permitan el entrenamiento de estos sistemas de deep learning, de las DPU, pero también de otras tecnologías hechas a medida que hoy son parte de soluciones específicas. Por ejemplo, los sistemas de navegación de los autos Tesla utilizan silicio desarrollado por AMD, pues con un procesador x86 hubiera sido muy complicado llegar a ese nivel de eficiencia.

Entonces, la demanda ya no solamente es de CPU; ahora es de GPU, de DPU, de sistemas adaptativos. La proyección es que las inversiones que hacen las empresas en tecnología sigan creciendo, y la adquisición de tecnología más convencional va a tener que ir evolucionando hacia estos nuevos modelos digitales.

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