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Fraudes en México siguen apuntando a las transacciones
El 51% de las pérdidas por fraude en el país norteamericano se concentran en la actividad transaccional, pero el costo de estos delitos sigue creciendo incluso después de cometidos, indica estudio de LexisNexis Risk Solutions.
El costo de un fraude para las organizaciones no se detiene cuando ocurre, sino que sigue creciendo después. Según un informe de LexisNexis Risk Solutions, cada transacción fraudulenta cuesta 3,68 veces el valor de la pérdida inicial una vez que se incluyen sus impactos en la investigación, la operación, la regulación y la experiencia del cliente.
El estudio muestra que en México las pérdidas por fraude siguen concentrándose en la actividad transaccional. Un 51 % de esas pérdidas ocurren durante las transacciones, lo que refuerza que estas son el principal objetivo para los estafadores y un punto de control crítico para las organizaciones. Además, los patrones de fraude están impulsados principalmente por el fraude por terceros, que representa el 46 % de las pérdidas totales por fraude, seguido del fraude de primera parte (36 %) y del fraude sintético (18 %). Esta distribución refleja un panorama de amenazas moldeado por la expansión del acceso digital, la actividad de ingeniería social y los intentos de tomar el control de cuentas.
Además, en México la exposición al fraude es principalmente nacional. El "Estudio del Verdadero Costo del Fraude en América Latina" muestra que el 76 % de las pérdidas por fraude provienen de actividades nacionales, y el 24 % provienen de actividades internacionales, lo que subraya la importancia de contar con inteligencia local sólida y capacidades de monitoreo de transacciones.
La investigación destaca que, a pesar de los esfuerzos de prevención, los niveles de fraude siguen siendo elevados. En promedio, las organizaciones en México previenen aproximadamente 2.975 transacciones fraudulentas cada mes, y unas 712 transacciones fraudulentas aún tienen éxito, lo que pone de manifiesto tanto la magnitud de los intentos de fraude como la persistencia de los métodos de ataque en evolución.
Sin embargo, un punto importante para las organizaciones es equilibrar la prevención del fraude con la experiencia del cliente. Las organizaciones en toda América Latina continúan reforzando los controles contra el fraude mientras trabajan para reducir la fricción para los clientes legítimos en sus interacciones digitales y móviles.
"El fraude sigue concentrándose en la actividad transaccional a medida que las organizaciones amplían su presencia digital", dijo Oscar Jesús Flores, experto en fraude e identidad en LexisNexis Risk Solutions. "Proteger las transacciones mientras se mantienen experiencias fluidas para el cliente es esencial para impulsar el crecimiento y la confianza", destacó.