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¿Pueden los bancos proteger a los usuarios ante estafas románticas?

Dentro del marco del Día de San Valentín, BioCatch comparte recomendaciones para que las instituciones financieras ayuden a posibles víctimas e identifiquen a perpetradores de fraudes románticos.

El fraude de pagos autorizados continúa disparándose a nivel mundial este 2024. De acuerdo con datos de BioCatch, los casos de estafas financieras aumentaron un 19 % a nivel mundial en 2023 y, en paralelo a la dinámica de nuestra existencia digital –y evolucionando con nuestras preferencias y canales de comunicación–, han experimentado una importante transformación en los últimos años, diversificándose significativamente para abarcar una gama más amplia de tácticas engañosas.

En una estafa romántica, por ejemplo, se convence a la víctima de transferir fondos a una persona con la que cree tener una relación sentimental. Los estafadores crean perfiles fraudulentos para centrarse en víctimas potenciales, iniciando una conexión que pretenden fomentar durante un período prolongado. Después de ganarse la confianza de su objetivo, el estafador finge una situación difícil y solicita ayuda financiera. Independientemente del contexto, estos planes engañosos pueden tener consecuencias muy graves y angustiosas para las víctimas, afectándolas tanto financiera, como emocionalmente.

El “Informe sobre el estado de las estafas 2023” de la Alianza Global Antifraude (GASA) revela que las llamadas telefónicas (61 %) y los mensajes de texto (58 %) son los canales de comunicación de estafas más frecuentes. En particular, los estafadores utilizaron predominantemente Facebook y WhatsApp como plataformas preferidas. De manera alarmante, sólo el 59 % de las víctimas denunciaron las estafas a las autoridades.

Analizar comportamientos puede ayudar a detectar las estafas románticas

La creciente frecuencia de estafas ha intensificado las demandas de consumidores y entidades gubernamentales para que las instituciones financieras mejoren las medidas de protección y ofrezcan compensaciones automáticas a las víctimas. Esto genera preocupación por la posible carga financiera que conllevaría para estas instituciones.

Para la empresa de soluciones de inteligencia biométrica del comportamiento contra el fraude digital y el lavado de dinero, BioCatch, el desafío radica en las complejidades de las estafas románticas, que son notoriamente difíciles de detectar y prevenir. Las víctimas a menudo se encuentran completamente inmersas en la personalidad inventada del estafador; por ello, utilizan sus dispositivos habituales para realizar transacciones, están en sus lugares habituales y todo parece plausible de acuerdo con los controles bancarios tradicionales que analizan puntos de datos básicos.

Más allá del conjunto estándar de señales digitales, en estos casos, los datos demográficos también pueden resultar útiles para las instituciones financieras. Un estudio reciente de Shattering Gender Stereotypes in Scam Awareness and Education, realizado por Javelin Strategy & Research (grupo asesor especializado en pagos, banca digital, fraude y seguridad), muestra que los hombres tienen casi tres veces más probabilidades (73 %) de ser víctimas de una estafa romántica en comparación con las mujeres (27 %).

Señales de alerta para las instituciones financieras

BioCatch, comparte siete puntos de biometría conductual que las instituciones financieras pueden monitorear para proteger a sus clientes vulnerables de las estafas románticas.

  • El inicio repentino de cuentas.
  • Comportamientos típicos asociados con las cuentas mula de destino, que son cuentas bancarias que se utilizan como intermediarios para mover fondos ilícitos de una fuente a otra, en un intento de “limpiar” dinero y hacer más difícil su rastreo.
  • Búsqueda de pagos entrantes de alto valor.
  • Inicios  de sesión frecuentes y apresurados.
  • Uso de servidores proxy VPN.
  • Disparidades entre las direcciones SIM e IP.
  • Presencia de aplicaciones riesgosas.

"El primer paso crucial en la educación sobre estafas es dejar muy claro que las víctimas no tienen la culpa y con esto fomentar un mayor número de demandas sobre estos delitos", dijo Tracy Kitten, directora de Fraude y Seguridad de Javelin Strategy & Research. “Cuando se trata de estafas románticas, o de cualquier estafa, los bancos deben desempeñar un papel fundamental en la educación y protección del consumidor. Esto inicia cuando los bancos comprenden los hábitos de los diferentes grupos demográficos y cómo los delincuentes los atacan. De esta manera, ayudan a sus clientes a reconocer las actividades riesgosas que los hacen vulnerables”.

En lugar de centrarse únicamente en el comportamiento de la víctima, señala BioCatch, las instituciones financieras también deben examinar los comportamientos sospechosos conocidos y exhibidos por los estafadores.

"Las estafas románticas son particularmente crueles y, a menudo, devastadoras para las víctimas, pues las dejan con el corazón roto y las cuentas bancarias vacías. Asimismo, los métodos de detección existentes no son suficientes para detectar este tipo de estafas", dijo Thomas Peacock, director de Inteligencia de Fraude Global de BioCatch. “Por lo tanto, es hora de considerar un enfoque diferente como la biometría conductual  para entender cómo se comportan los estafadores e identificar a los malos más fácilmente que a las víctimas potenciales. Los bancos pueden aprovechar esta innovadora tecnología para empoderarse y tomar medidas certeras para evitar que las víctimas pierdan el dinero que tanto les cuesta ganar”, apuntó.

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